El libro del Picaflor
–Troquílido, los muchachos del Movimiento de Barras y Banderas de Nacional lo andaban buscando porque querían hablar urgente con usted.
–Bien.
–¿No lo llamaron?
–Sí señor; llamó el presidente del Movimiento, el señor Italo «Tano» Felicini.
–Entonces me quedo tranquilo.
–¿Por qué tenía que estar usted intranquilo?
–No, no, ocurre que me pidieron que lo contactara con ellos. ¿Se puede saber a qué se debía la urgencia?
–En este caso puntual sí, porque el propio señor Felicini autorizó a El Picaflor a citarlo y hacer público lo conversado por teléfono. Como podrá imaginárselo, la inquietud del líder del Movimiento de Barras y Banderas surgió como consecuencia del Libro que escribió el plumífero, recogiendo versiones oficiales de Nacional, que expresaban su preocupación por la actividad que despliega el misma en la interna de la institución y en especial, en la oficina que posee en la sede de la Avda. 8 de Octubre.
–Cuente, cuente.
–Felicini dijo que el Movimiento ya fijó posición formalmente respecto al acto eleccionario del 9 de diciembre donde estableció que no va a participar de los comicios, lo que no significa que alguno de los afiliados a título personal, pueda postularse o expresar su apoyo a alguna de las opciones electorales…
–¿Esto descarta que el Movimiento sea intimado a abandonar la oficina que posee en la sede tricolor?
–Totalmente, pero mire que esto no desacredita la versión que le pasaron al Troquílido. Es más, Felicini reconoció que la directiva había intimado al Movimiento a firmar un acta de desalojo de la sede por la preocupación de algunos dirigentes y afirmó que se negaron a firmar la misma porque carecía de fundamento.
–¡No me diga!
–De acuerdo a lo que manifestó Felicini, en ningún momento el Movimiento expresó que fuera a participar con una lista en las elecciones del 9 de diciembre. Quizás la preocupación de los dirigentes, surgió como consecuencia de un volante que circuló días pasados por la Tribuna Amsterdam que decía que había llegado el momento que la parcialidad estuviera representada en el nuevo gobierno del club.
–Esa es la madre del borrego, plumífero.
–Puede ser. Lo que sí pudo confirmar El Picaflor es que dentro de la hinchada hay una puja de poder muy grande. Un habitué de la sede de la Avda. 8 de Octubre le confesó que días pasados concurrió a la misma un señor, llamado Ramón, que se presentó como el nuevo Jefe de la Barra de la Amsterdam quien le aclaró a los dirigentes –entre ellos al mismo Iocco– que el grupo que él lidera no se siente representado por el Movimiento de Barras y Banderas.
—¡Cómo!
–Como acaba de leerlo. La presencia de Ramón en la sede –es un hombre cuarentón, serio, que provocó buena impresión– fue un mensaje que sorprendió a los dirigentes, porque quedaron con duda si realmente el «Tano» Felicini tiene el respaldo que dice tener. Ramón, le habría aclarado a Iocco que ellos son independientes, que están para alentar al equipo, no quieren saber nada con los líos ni la violencia y tampoco van a pronunciarse públicamente de cara al acto eleccionario porque según Ramón, eso lo van a decidir individualmente, cada uno de los miembros de la barra que estén habilitados para votar. Volviendo al inicio, Felicini reiteró que el Movimiento no va a participar como tal en las elecciones; no van a abandonar la sede y le adelantó a El Picaflor que están investigando qué fue lo que pasó con el colega Fernando Castro en CX 12 Radio Oriental que habría sido cesado como integrante de Hora 25 y que, de confirmarse que su desvinculación se concretó por la presión que habría ejercido un dirigente de Nacional, el Movimiento Barras y Banderas emitirá un comunicado al respecto.
—Para el que no quiere sopa, dos platos.
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