El libro del picaflor
Picaflor, ¿qué dirigente pidió en la última Asamblea que no se olvidaran de Eugenio Figueredo?
El delegado de Defensor Sporting, el escribano Jorge Franzini. El dirigente hizo un llamado a la reflexión después de haber discutido más de dos horas sobre las condiciones contractuales de la AUF con Tenfield SA . «A la hora de hablar de principios, debemos analizar quién es el padre de la criatura, quién es el responsable de esta situación», señaló el escribano Franzini.
¿Nadie dijo nada?
Silencio en la sala, el jurado tiene la palabra. No voló una mosca. Otro que estuvo muy astuto en su brevísima alocución fue el integrante de la Mesa Ejecutiva de Segunda División, Elías Sumar: «Por suerte, en este momento no hay ningún fiscal ni juez en sala, porque podrían actuar de oficio de acuerdo a todas las cosas que han manifestado en la Asamblea».
¿Qué va a pasar con la falsificación de los contratos, las actas y todos los chanchullos que hizo Figueredo?
No va a pasar nada. Lamentablemente, el Consejo Ejecutivo que preside el doctor Corbo no quiere meter el bisturí a fondo, no se creó ninguna comisión investigadora para deslindar responsabilidades, los clubes no tuvieron iniciativa al respecto y todo seguirá amparado por un manto de impunidad. Es una lástima porque la mejor forma de legitimarse ante la opinión pública era investigar la gran corrupción que imperó durante los ocho años de presidencia de Figueredo. Fíjese la paradoja: el presidente que fundió a la AUF es su representante ante el gobierno de la Conmebol. En materia de fútbol, Uruguay reúne todos los requisitos de una república bananera.
¿Qué pasó con la iniciativa de Palma de denunciar penalmente a Figueredo?
Nada de nada. El 95% de los dirigentes que tendrían que levantar la mano para votar una moción de esa envergadura están comprometidos con el pasado. Ellos fueron tan responsables como Figueredo en esos hechos de corrupción. Son responsables por acción o por omisión. Observe este detalle, en la última Asamblea General, de 16 clubes que había en sala además del de la «B» ocho de ellos no abrieron la boca a la hora de analizar la propuesta de Tenfield. El 50% de los delegados presentes no fijaron posición, se hicieron los chanchos rengos, miraban para otro lado y a la hora de levantar la mano, la tenían enyesada.
En este escenario es muy poco lo que se puede esperar de cara al futuro. Son las mismas figuritas y, por más buena voluntad que le ponga el doctor José Luis Corbo a su gestión, no va a pasar nada con el pasado.
Parecería que los dirigentes hubieran hecho un pacto para no investigar nada… Claro, la opinión pública sigue calificándolos con muy mala nota. *
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