Si salvamos las eliminatorias podremos ver al Daniel Passarella auténtico
MUCHAS CONCESIONES, ?DONDE ESTA EL VERDADERO PASSARELLA?
El técnico argentino llegó al Uruguay envuelto en esa aureola de hombre duro y exigente que lo caracterizó a lo largo de su trayectoria como entrenador en el fútbol de su país. Aquí, por el contrario, ha hecho concesiones a clubes locales y, particularmente, a instituciones del extranjero, como en el caso actual, en el que serán varios los jugadores que no vendrán por cumplir los compromisos de las entidades duenas de su ficha, siendo que, si se hacen valer los derechos reglamentarios ante FIFA, tienen la obligación de ser cedidos a la selección nacional.
La explicación de Passarella fue clara. Llegó con una programación ya hecha y debió adaptarse a ella. Con respecto al plano interno, dijo que respetó la actividad de los clubes en las finales del Uruguayo y en las competencias internacionales, haciendo nominaciones mínimas toda vez que no hubo más remedio que hacerlas. Pero, además, expresó que este trabajo que se está llevando a cabo con elementos del plano local, no se hizo en enero para no interferir con las pretemporadas de los clubes y la actividad del grupo comandado por Víctor Púa, atento a la importancia del Preolímpico. En cuanto a las instituciones del exterior, prefirió no crearles problemas ahora, para los amistosos, teniendo en cuenta que se vienen las eliminatorias, donde, allí sí, se será inflexible para que se cumpla con los acuerdos internacionales respectivos. Además, aseguró que haciendo buena letra en esta actividad previa, podrá lograrse que los futbolistas que se citen vengan algunos días antes de lo reglamentario. Se basa esto en el hecho de que los encuentros de las eliminatorias se disputarán en días que no habrá fútbol en Europa, por lo que Passarella pretende que luego del partido que jueguen el fin de semana anterior, de inmediato viajen a Montevideo para así tenerlos 8 o 9 días antes de cada choque mundialista.
Pero la pregunta del subtítulo no quedó sin respuesta porque el adiestrador aseguró que desea de alma clasificar a Uruguay para la Copa del Mundo, aunque sabe que se irá a las eliminatorias dando las ventajas que derivan de la escasa competencia que tuvo y tiene la selección. De todos modos, estimó que tenemos posibilidades de clasificarnos, y recalcó, con el apoyo de todos. Entonces, si eso se logra, dijo que se hará una planificación adecuada y que entonces no habrá más concesiones para nadie, porque la prioridad total será la selección. Aseveró, enfáticamente, que no ha querido adoptar decisiones drásticas hasta el momento, primero porque, como se dijo, llegó con un calendario fijado y sin posibilidades de variarlo, pero también porque le pareció pedantería ponerse en una posición dura e intransigente, pero que, si se obtiene el pasaje a Corea y Japón, aparecerá el auténtico Passarella, pero atención, trabajando por el bien del fútbol uruguayo en cuanto a defender su chance en el mundial.
EL EQUIPO ESTA, PERO EN SU MENTE
Se le preguntó concretamente si tenía en mente el equipo para el debut ante Bolivia, a lo que contestó afirmativamente. Negó al requerírsele si en alguno de los amistosos realizados lo había puesto en la cancha. Los motivos son obvios, lesiones, ausencias por compromisos de sus clubes, etcétera. En el encuentro del 17 frente a Hungría tampoco podrá alinearlo, ya que hay varios muchachos que no podrán venir y entonces sólo quedará el cotejo del 24, presumiblemente contra Honduras (todavía no está confirmada su realización), para poner en el campo, por primera vez, al equipo que tendrá su primera confrontación en el camino al 2002 apenas 4 o 5 días después.
La cancelación del partido con Rumania y la anulación de la gira de dos encuentros prevista para realizarse en febrero en Espana o Italia, son elementos negativos que pesan a la hora de hacer el balance de la preparación celeste. Passarella lo acepta con resignación, destacando que nunca pensó en renunciar, porque sabe del esfuerzo de la gente que lo contrató y además, funcamentalmente, porque cuando aceptó venir estaba al tanto que dirigiría a una selección que salía de dos eliminaciones seguidas en este tipo de competencias y no a conducir un grupo de elementos de primera línea, con una base de selección ya establecida y de probada capacidad internacional. Nada de eso, venía a capitanear un barco que estaba a la deriva y eso sabía que no era sencillo, aunque admita que no pensaba que las dificultades fueran tantas, entre ellas, el no conseguir rivales para oponer al núcleo seleccionado.
LOS QUE NO ACTUAN REGULARMENTE EN SUS CLUBES
Otro aspecto que se tocó fue el de los futbolistas que tienen escasa o nula actividad en sus clubes. El reciente ejemplo de lo que sucedió con la Sub 23, donde fue evidente que varios jugadores sintieron la falta de competición regular, como por ejemplo, Rivas, Olivera, Pellegrín, Franco, y alguno más, y el hecho que Passarella dijo, hace unos meses, que él utilizará a elementos importantes aunque no jueguen en sus instituciones, dio lugar a la pregunta sobre si pensaba de la misma forma, precisamente luego de lo sucedido en Brasil en el Preolímpico. Fue claro al manifestar que hay jugadores que están por encima del nivel normal, citando en ese sentido a Montero y O’Neill, a los que ubicará en el equipo aun si se encuentran en esa situación, al considerar que su capacidad los hace vitales en el conjunto titular.
Como apuntamos al comienzo, la charla fue extensa y abarcó otros puntos, como la cantidad de unidades que se necesitan para clasificar, o la importancia que puede tener Brasil, seguro clasificado, para ayudar a lograr el pasaje al sacarle puntos a los demás.
Entendemos las explicaciones del técnico en cuanto al tratamiento que se les da a los clubes del exterior, pero veremos si luego se logra el objetivo de tener a los jugadores antes de lo reglamentario. Nos queda en el debe el tiempo que a nuestro juicio no se aprovechó antes –el ano pasado– para mover a elementos de los clubes locales, en lugar de hacerlo ahora, cuando no están aptos para exponer todas sus condiciones al salir de trabajos físicos muy exigentes.
Lo demás cabe aceptarlo teniendo en cuenta nuestro subdesarrollo deportivo. Habrá que rezar para ver si podemos pasar las eliminatorias con suerte, con una selección con deficiencias de preparación y con discreto material humano de primera línea –en eso estamos plenamente de acuerdo con el entrenador–, para después poder concretar en los hechos la idea de éste con relación a la Copa del Mundo en su fase final. Ojalá podamos ver en ese momento al Daniel Alberto Passarella auténtico, exigiendo y consiguiendo que el fútbol de este país recorra los caminos de una organización seria y profesional.
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