La llave maestra
Malvín se quedó con la primera final 88-75 (13) y camina tranquilamente hacia el ansiado título de Liga.
Se sabía que existía un duelo previo clave para torcer la muñeca del juego y poder acercarse al triunfo. Existe en esta serie una llave maestra.
Era el de Fernando Martínez, celebrando su mejor temporada en primera y un base de prestigio internacional, como Martín Osimani.
En ese enfrentamiento de estilos, estaba casi el 50% del triunfo que podía conquistar Malvín o Biguá.
Son los bases, pero aparte de eso, pesan ambos demasiado en el funcionamiento de su equipo y en las reacciones anímicas que repercuten directamente en el rendimiento del resto. Quedó ratificado el concepto. Se defendieron entre sí y la superioridad de Fernando Martínez fue decisiva. Fue nuevamente el goleador del juego, fue la preocupación de todo Biguá para frenarlo, le cometieron 11 foules alternados, algunos antideportivos, tuvo espacio para ser generoso y colocar seis asistencias y su juego endiablado llevó a que Martín Osimani se viera desbordado, se perturbara, y el rival sintiera el impacto de un partido muy flojo de su organizador de juego.
Los primeros puntos del «Oso» fueron dos libres a los 27´ del juego. Demasiado poco para un jugador de su prestigio.
Esta claro que hay otros factores por los que Malvín se quedó con el primer juego, pero no tengan ninguna duda de que este duelo era clave para saber el estilo de partido que se podía presentar. Malvín no fue sólo Martínez, pero esto impacto en su equipo y también en el opaco trabajo del base rival. Los otros factores fueron el colectivo, defensivo primordialmente, la inteligencia para presionar al perímetro rival y que no pudieran colocar la bola adentro y después salir corriendo y que Biguá no cuidara su balance defensivo.
El gran juego de Benson, los aportes claves del «Fonchi» González, «Tito» Borselino y «Quique» Elhordoy. No fue Osimani el único responsable en Biguá, sería muy simplista responsabilizarlo a él, nada de Stewart y Owens, tremendamente desprolijo Silveira, poco efectivo Rovira, y un equipo que caminó la cancha y no cuidó los goles fáciles de su rival. Conclusiones de un primer juego, estará en Osimani y Biguá revertir lo que ocurrió el sábado y lo que para nosotros fue la llave maestra de ese primer punto. *
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