La DGI investiga a Tenfield por evasión en Copa Ricard
La Dirección General Impositiva (DGI) está investigando a la empresa Tenfield SA por evasión impositiva en la Copa Ricard 2007, que fuera ganada por Danubio y que curiosamente fue organizada por el Club Sportivo Cerrito, que no participó de la competencia.
El pasado viernes inspectores de la DGI se hicieron presentes en las oficinas de la AUF en horario de la tarde para averiguar qué papel cumplía la institución en la organización del citado torneo.
El doctor Navascués y el contador Rodríguez informaron que el torneo era organizado por un club afiliado (Sportivo Cerrito) y que desconocían los trasfondos del mismo.
Insólitamente, Cerrito, que apareció como testaferro, organizando la Copa, no participó de la misma y sus dirigentes tampoco formaron parte del acto protocolar en su calidad de organizadores del evento el día que se realizó el lanzamiento del evento, en el Museo del Fútbol del Estadio Centenario.
Los inspectores de la DGI, que tienen refinado olfato, están investigando la maniobra porque de hecho Nacional y Peñarol, que participaron del campeonato, tienen un contrato firmado con Tenfield SA por cuatro años, percibiendo por cada edición U$S 78.000, pagaderos en tres cuotas (enero, mayo y setiembre) de U$S 26.000 cada una.
Los funcionarios del organismo público labraron actas en el camarín de los árbitros, a quienes interrogaron acerca de quién pagaba sus viáticos. Un procedimiento similar hicieron en los vestuarios de Danubio y Peñarol, para conocer quién les pagaba los cachet por participar del torneo.
De acuerdo a una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de 1969, la AUF es la única institución deportiva que está exonerada del pago de los impuestos nacionales y departamentales al amparo del Art. 69º de la Constitución de la República, no así los clubes que no interpusieron el recurso de inconstitucionalidad como lo hizo la asociación, cuando la IMM pretendió cobrarle la contribución inmobiliaria.
Resulta obvio que la Copa Ricard fue organizada por la empresa Tenfield SA así lo determinan los contratos firmados con los dos «grandes», que utilizó a Sportivo Cerrito para driblear sus obligaciones con el fisco uruguayo.
La maniobra también conspiró contra la IMM, que debió cobrar el impuesto al Troquelado, 7% de las entradas, porque está claro que la Copa Ricard la organizó una empresa que no tiene la exoneración impositiva, sino que utilizó a un asociado de la AUF como pantalla para no pagar los impuestos.
Garrido: «Melgarejo la tiene clara»
Cuando las dos inspectoras de la DGI se hicieron presentes en los camarines de Danubio y Peñarol, Atilio Garrido el funcionario de Tenfield SA, visiblemente preocupado, se contactó con delegados de ambos clubes para advertirles qué explicaciones debían dar a las funcionarias respecto a la organización del torneo.
»Que hablen con Artigas Melgarejo (presidente de Sportivo Cerrito, firmante de la nota dirigida a la AUF el 15 de enero, donde se dejaba constancia de que el club iba a organizar la Copa Ricard), que él la tiene clara», imploraba Atilio Garrido por teléfono, mientras las inspectoras de la DGI labraban el acta en los vestuarios del Estadio Centenario.
Las entradas de la Copa Ricard que fueron vendidas a través de la red UTS informaban a la afición que el promotor responsable del torneo era Cerrito FC, cuando el verdadero nombre del club es Sportivo Cerrito.
Bastará que la DGI recurra a las sedes de Nacional, Peñarol y Danubio y solicite copia de los contratos firmados por la Copa Ricard para certificar que la organizadora de la misma es Tenfield SA, que paga los caché y recibe el beneficio económico por la venta de entradas y derechos de trasmisión del evento.
El monto de la evasión es muy importante, especialmente por los derechos de TV, que fueron negociados en el exterior a través de Goltv, subsidiaria de Tenfield SA.
En el ámbito de la AUF llamó poderosamente la atención cómo el presidente de Sportivo Cerrito, Artigas Melgarejo, diputado por el Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría, se prestó para figurar en la organización de la Copa Ricard, cuando toda la afición deportiva sabe que la misma está a cargo de Tenfield SA. Mucho más costó entender que siendo Melgarejo diputado del actual gobierno de izquierda, haya dado su consentimiento a través de un documento que la realidad desacredita y cuyo único objetivo era eludir las obligaciones impositivas con la DGI y la Intendencia Municipal de Montevideo. *
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