Sébastien Loeb ganó el Rally de Montecarlo
El pasado fin de semana dio comienzo la actividad correspondiente al Campeonato Mundial de Rally con la disputa de la septuagésima quinta edición del Rally de Montecarlo, la competencia más antigua de todas las que integran el calendario mundial.
A lo largo de tres etapas divididas en cuatro jornadas, se llevó a cabo la competencia de apertura de la temporada 2007, con una fantástica labor de Sébastien Loeb, quien, junto a su copiloto Daniel Elena, llevó a la victoria al nuevo modelo C4 de Citroën, justamente en la competencia que marcó el debut oficial de este auto en el certamen mundial, conjuntamente con el retorno del exitoso piloto francés tras haberse recuperado del accidente sufrido el año pasado cuando practicaba bici montaña.
Y a ello tenemos que sumarle también el regreso oficial del equipo Citroën Sport, que no había estado presente en el anterior campeonato, debido a que estaba preparando la llegada del C4 al mundial. Contrariamente a lo que podía esperarse, el buen clima reinó en la mayor parte de la competencia, cuando era muy factible que los competidores se encontraran con varios tramos nevados.
Ello posibilitó una muy entretenida competencia, en la cual los dos Citroën C4 se ubicaron rápidamente en la vanguardia de la carrera, para ya no abandonar más las posiciones de privilegio.
Ya desde los dos primeros tramos disputados en horario nocturno el día jueves, Loeb y su compañero de equipo Daniel Sordo comenzaron a obtener los mejores tiempos, siempre con el piloto francés ubicado en el primer lugar, perfectamente secundado por el volante español.
Por caminos sumamente veloces y con el pavimento húmedo, los C4 arrasaron a sus rivales, en ese prólogo de la primera etapa, anticipando lo que iba a acontecer al día siguiente, cuando entre ambos pilotos se iban a repartir los mejores tiempos de las ocho pruebas especiales de la etapa inaugural del rally; cinco en poder de Loeb y los tres restantes en manos de Sordo.
Mucho público siguió el trámite de la competencia y prueba de ello es que fue tanta la afluencia de aficionados a la prueba del shakedown llevada a cabo el día jueves, que obligó a la interrupción de la misma.
Al cabo de esa primera etapa, Sébastien Loeb dominaba las acciones con veinticinco segundos de ventaja sobre su compañero de equipo Daniel Sordo. El ganador del año pasado, Marcus Grönholm ubicaba a su Ford Focus en el tercer lugar de la clasificación general, a más de un minuto quince segundos del líder, seguido por el australiano Chris Atkinson (Subaru Impreza) y el finlandés Mikko Hirvonen (Ford Focus).
Entre estos dos pilotos iba a estar la batalla más atractiva del rally, porque a lo largo de todas las jornadas iban a disputarse en forma prácticamente encarnizada la cuarta posición del rally.
Absoluto dominio del tricampeón mundial
Poco, muy poco, para agregar en referencia a la lucha por la victoria hubo a lo largo de las dos etapas finales. Sébastien Loeb se limitó a seguir marcando el ritmo de marcha, sin cometer ningún tipo de error, buscando su cuarta victoria en el Montecarlo.
Las pruebas especiales se fueron sucediendo y el piloto alsaciano conservaba su ventaja, siempre con Daniel Sordo como escolta, marcando de esa manera una absoluta supremacía de los C4. Cómo habrá sido el dominio ejercido por los bólidos rojos, que al cabo de la primera etapa el propio Marcus Grönholm declaraba que lo mejor que podía hacer era comenzar a pensar en la próxima fecha del certamen mundial, la cual tendrá lugar en Suecia en el próximo mes de febrero.
Lo más destacado seguía siendo el accionar de Hirvonen y Atkinson. Al cabo de esa penúltima jornada, el finlandés aventajaba al australiano por tan sólo ocho décimas de segundo.
Las demás posiciones no presentaban mayores novedades.
La etapa del día domingo constaba solamente de una prueba especial que en realidad era un super prime en la zona del puerto de Mónaco.
Con la mayor parte de las principales posiciones claramente definidas, sólo restaba por saber qué iba a pasar con la lucha por el cuarto puesto.
Y finalmente esa posición fue para el australiano Chris Atkinson, quien al final del rally aventajó al Ford Focus de Hirvonen por sólo dos décimas de segundo.
Los demás competidores se limitaron a transitar por el tramo que también es utilizado para el Gran Premio de Fórmula Uno sin asumir mayores riesgos. *
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