El libro del Picaflor
–Troquílido, ¿qué comentarios hubo en la Asociación de este nuevo bolonqui que generó Passarella?
–Comentarios hubo para todos los gustos y colores. Desde gente que apoyó totalmente al Kaiser a otra que consideró que su situación llegó al límite de lo tolerable y de ahora en más, modificarán su opinión sobre el entrenador celeste.
–¿Por qué?
–Los que estaban a favor de Passarella, entienden que el gesto del argentino de decirle que no a cinco millones de dólares por respeto a la afición uruguaya debe destacarse en grado sumo. «¿Usted cree que un entrenador uruguayo en lugar de Passarella hubiera respetado el contrato ante una oferta de cinco millones de dólares?» le comentó un dirigente de un club al Troquílido.
–¿Y usted qué le respondió?
–Que es difícil juzgar en un plano hipotético. Lo concreto es que Passarella se queda hasta el final de las Eliminatorias…
–Eso mismo había dicho cuando la crisis de Semana Santa y renunció porque no quería robarle la plata a la AUF y ahora volvió a sacudir el ambiente recibiendo a un emisario del Inter en la propia concentración que contrata la Asociación.
–Si Passarella merece el respeto de los uruguayos por su gesto ético, lo inadmisible es que las autoridades de la AUF le hayan permitido que el entrenador hubiera recibido en la propia concentración que paga ésta, a un emisario de un club que le quería sacar a su entrenador. Esto es vergonzoso y si hubiere ocurrido en la época de Pichón Núñez, Ahuntchain o Máspoli, los mismos periodistas que se rasgaron las vestiduras defendiendo la decisión de Passarella, lo hubieren crucificado. Sin ir más lejos, el director del Diario Digital de Tenfield, Atilio Garrido, que fue muy crítico en 1992 cuando se jugó el Preolímpico de Paraguay cuando Cubilla permitió que Paolo Montero recibiera a Gustavo Mascardi en la concentración uruguaya, esta vez no dijo nada en su columna editorial. ¿Cómo cataloga usted esta conducta?
–Eso es lo que en política se llama doble discurso.
–Exactamente. Garrido, cuando era jefe de deportes de Ultimas Noticias, «mató» al negro Cubilla porque Mascardi había mantenido una conversación informal con Paolo, en el jardín de la concentración de Olimpia que ocupaba Uruguay. Resulta que ahora es director del diario digital del zar del fútbol uruguayo y no juzga con la misma vara la conducta de Passarella, que abrió las puertas de par en par de la Posta del Lago para recibir a Giacinto Facchetti que vino a llevarse al Kaiser a 72 horas del partido contra Argentina. Esta vez se hizo el distraído y no dijo absolutamente nada. ¿Dónde está la coherencia periodística, señor Garrido?
–Usted nunca escuchó a Mercedes Sosa cantando: «cambia, todo cambia».
–Es bueno que en la vida todo cambie y se actualice en forma permanente pero lo que no pueden variar nunca son los principios. De la misma forma que Cubilla estuvo mal en permitir que Paolo Montero recibiera a Mascardi en Asunción, ahora el director de Tenfiel Digital debió censurar a Passarella por haber recibido nada más y nada menos que al emisario del Inter de Milán, en la concentración uruguaya.
–¿Y los neutrales de la AUF no dijeron nada?
–Están pintados al óleo. Si alguna muestra faltaba, este episodio que protagonizó Passarella, lo certifica plenamente. Este mismo comentario se lo hizo al plumífero ayer de tarde un dirigente en la AUF: «Acá hay un vacío de poder brutal. Los dirigentes jamás debieron permitirle a Passarella que recibiera a Facchetti en la concentración que paga la AUF para esuchar una propuesta de trabajo que conspiraba contra los intereses de la propia Asociación». Sólo a este Consejo Ejecutivo Passarella se le burla en la propia cara. ¿Usted cree, por ejemplo, que si el ingeniero Héctor Del Campo presidiera la Asociación el Kaiser iba a recibir a un emisario extranjero en la concentración?
–Los hubiera sacado a los dos a patadas por la espalda.
–No le quepa la menor duda, sin embargo Figueredo & Cía, lo homenajearon como un rey… Vergonzoso.
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