Volvió el triángulo
El triángulo del fútbol, así lo llamé el año pasado, reapareció el último sábado por la tardecita en el Centenario, Bengoechea en el medio, Cedrés como diez y Pacheco como un nueve y medio.
Se juntaron y fueron letales para Chacarita Juniors.
Yo creo que lo más fácil que tiene el fútbol como deporte es juntar a jugadores que saben. Allí no hay problemas. No existen excusas. No hay pre-temporada que influya. Tampoco importa el rival, ni el partido.
El sábado luego del gol de Pandiani, se empezaron a juntar y terminaron por destrozar al esforzado Chacarita de Argentina.
Bengoechea cada vez más consustanciado con su posición de volante central. Bien parado, con mucha influencia en todo el equipo. Sin dudas es el patrón. Además Bengoechea se siente muy cómodo, y se transforma en algunas oportunidades como el hombre más ofensivo por su proyección con y sin pelota.
Cedrés pasa por un momento sensacional. Es la prolongación de una segunda parte del año inolvidable para la falange carbonera. Potencia, técnica, velocidad, precisión. Todas virtudes que adornan al minuano.
Es un jugador para disfrutar. Todavía no llega a los treinta y está aquí, jugando en el Uruguay. Cedrés podría estar siendo figura en cualquier equipo argentino de primera línea.
Hoy por hoy es el jugador más desnivelante de nuestro fútbol de todos los domingos.
El muchacho del Parque Batlle, Pacheco es la otra cara, tiene la frescura de los veinte y pocos, con la maleta en la puerta y con el pasaporte en la mano. Es el socio ideal para el Gaby. Atrevido, dribleador, encarador y siempre con la «mosqueta» a flor de piel para engañar al rival.
La otra noche fabricaron un golazo, con una pared espectacular que terminó el minuano. Anteriormente luego de un pase de Cedrés, Pacheco la dejó pasar para el golazo de Romero que fue el segundo.
Ese triángulo imaginario es lo más importante que tiene en estos momentos el elenco de Julio Ribas.
Esta es una de las explicaciones que uno puede encontrar a la situación de jugar con un solo punta, al caso Pandiani.
Cualquiera de los tres, Bengoechea, Pacheco o Cedrés pueden llegar y se transforman en el socio ideal del ex Basáñez.
El Campeonato Uruguayo ganado de atrás por los carboneros tiene mucho de este triángulo y el haber avanzado hasta las semifinales de la Mercosur también.
El tema será saber cómo hará Ribas para sustituir a Bengoechea en la Libertadores, sin olvidar que tampoco estará Pandiani.
Además en algunos partidos no contará ni con Pacheco ni con Cedrés, jugadores que seguramente serán convocados por el señor Daniel Passarella. Creo que el técnico de la selección debería aprovechar esta sociedad para algunos partidos de la eliminatoria que se nos viene. Cedrés y Pacheco por ejemplo jugando de local podrían ser letales para cualquier rival y sin dudas están a la par de los mejores jugadores uruguayos que andan por el mundo y que generalmente juegan poco o lo hacen en equipos que pelean el descenso.
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