EL LIBRO DEL PICAFLOR
–Troquílido, ¿cómo fue el retorno de la actividad en la Asocición luego de la frustrada experiencia en el Preolímpico?
–Sin dramas. Volvió el presidente Figueredo que había venido la semana pasada para la Asamblea Ordinaria; se comenta que hay un poco de malestar con algunas declaraciones que hizo Víctor Púa en Londrina –especialmente en el entorno de Tenfield SA, que era la responsable de concretarle partidos amistosos y no los hizo para la Sub 23– y poca cosa más.
–¿Novedades?
–El presidente volvió con el acelerador a fondo y ya anunciaron que el jueves, pasado mañana, vuelve a viajar al exterior. Esta vez a Asunción para una reunión del Comité Ejecutivo de la Confederación.
–¿Qué me dice de las calificaciones que hizo el Colegio de Arbitros?
–Van a seguir dando que hablar por mucho tiempo más. Una fuente muy bien informada le comentó a El Picaflor su estupor y sorpresa porque, por segundo año consecutivo, Juan Cardellino, hijo del director de la Escuela de Arbitros, volvió a tener la calificación más baja en la Primera Categoría y no fue descendido. Por idénticos motivos –baja calificación– fueron descendidos otros colegas pero él sigue duro «Casimiro». Hasta Internacional no para.
–¿El hijo de Cardellino tiene coronita en el Colegio?
–Algunos colegas lo dicen a viva voz. Dicen que la culpa no es del muchacho, que es un gran tipo, flor de persona, sino de los que toman las decisiones, a los que no les da la nafta para castigar al hijo del director de la Escuela. «Con el pretexto de que se necesitan más jueces de Primera Categoría por la cantidad de partidos que habrá este año, lo volvieron a perdonar. Menos mal que los dos muchachos que estaban para ascender, lo hicieron igual porque si no, era para titular a seis columnas en tu diario. El año pasado lo salvaron con ese pretexto y este año lo mismo», comentó el informante del Troquílido.
–Y al doctor Líber Prudente lo mataron, ¿no?
–Le pasaron varias facturas a la vez. Prudente es una persona correcta, inteligente, pero su carácter lo habría condenado. Es un caso rarísimo: el poder político del Colegio no lo aceptaba demasiado y a su vez, dentro de sus colegas, no les caía simpático. El pretexto que utilizaron para descenderlo de Categoría fue el penal que inventó en el Paiva Olivera, a favor de Danubio, que a la postre fue decisivo para el triunfo del equipo capitalino frente al Frontera… Otro elemento subyacente, que también incidió aunque nadie va a querer reconocerlo, es que Prudente siempre fue uno de los protegidos de Juan Daniel Cardellino y eso para la gremial de Audaf es peor que haber nacido un martes 13. Es más, el descenso fue aprobado en forma decidida pero la intención de quienes lo «bocharon» es que renuncie a la carrera referil y se dedique de lleno a la medicina.
–¿Es para tanto?
–No lo quieren ver ni en figurita. Es un tipo al que no le gusta hacer lobby, no levanta centros a los popes, no le lleva regalitos a los integrantes del Colegio y eso ha sido funesto para su futuro. El año pasado, su nombre se había barajado para acceder a Internacional junto con el de Komjetan pero con este retroceso, ese objetivo se ha desdibujado en el horizonte de su futuro.
–¿Qué pasó con la árbitro Alejandra Trucido?
–Pasó por la guillotina… El verdadero motivo de su baja no fue el que hicieron público las autoridades del Colegio de Arbitros.
Trascendió que la decisión se fundamentó en un affaire que habría tenido, en un partido, con un compañero a quien, el año pasado, El Picaflor abordó, luego de recibir una carta denunciando el hecho. Además, las autoridades del Colegio no le perdonaron que fuera habitué permanente en la calle Guayabo, donde concurría asiduamente por una vieja amistad que le une a una funcionaria de la Asociación. Esas dos cosas se juntaron e hicieron un cóctel molotov que terminó con la atractiva Trucido… Pero como dice Radio Colonia, El Picaflor promete más información para este boletín…
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