"Quiero saber dónde vamos, no quién me acompaña"
A esta altura de los acontecimientos, para quien apueste en favor de que Ricardo Alarcón será el próximo presidente de Nacional seguramente el dividendo en caso de ganar sea irrisorio, puesto que cada día que pasa parece afianzarse más la postura de que sea el candidato oficialista compartiendo la lista con el actual mandatario Víctor Della Valle.
Sin embargo, pese al éxito que estarían a punto de lograr los impulsores de una corriente oficialista en la institución que cuente con la participación de los dirigentes más importantes de la última Comisión Directiva, sigue siendo el probable sucesor de Eduardo Ache (luego de algunos meses en los que ejerce la presidencia Della Valle) quien se muestra contrario a confirmar su candidatura.
Tal como lo hiciera hace aproximadamente un mes, cuando LA REPUBLICA adelantó que era el hombre elegido por sus pares (en la edición del lunes 9 de octubre se publicó una nota con el título «Todos quieren a Alarcón»), el hombre de bajo perfil y poco contacto con los medios de prensa habitualmente, estableció: «Yo sigo en la misma tesitura, para nada he confirmado todavía que seré candidato en las elecciones.
Yo ya les dije (agregó refiriéndose a sus compañeros de Directiva) que no quiero saber quién me acompaña… quiero saber dónde vamos, hacia dónde quieren que caminemos, y todavía no encontré a nadie que me dijera cuál es el destino de la institución».
«El cincuenta ya pasó»
Dejando entrever que su visión del fútbol y por ende del propio club se encuentra en las antípodas del concepto que manejan otros dirigentes, Alarcón dio indicios sobre las razones de su negativa a aceptar el ofrecimiento: «Yo estoy convencido que el tiempo de las relaciones ha terminado, que cualquier dirigente crea que pueda ser candidato a presidente por tener muchos contactos, creo que está errando los caminos.
Quiero dejar claro que para mí es un orgullo ser tenido en cuenta para ser presidente de Nacional, pero creo que sería necesario que nos pongamos de acuerdo todos los hinchas del fútbol, para ver hacia dónde vamos, a qué queremos apuntar. Puedo ser yo… o puede haber muchos candidatos para dirigir al club… pero sea quien sea entiendo que de una vez por todas dejemos de ser hipócritas con los hinchas del fútbol, que tienen que darse cuenta que «el cincuenta» pasó hace años».
Alarcón agregó que tenemos que ser conscientes que «no somos el ombligo del mundo… que estamos muy lejos en la forma de jugar al fútbol de muchos países del planeta, y en el aspecto directriz también, porque no se puede manejar un club como se manejaba en los años cincuenta. Algún amigo me dice que me he convertido en el «evangelizador» del fútbol, y bueno, si es el rol que me toca así será, pero la realidad es que siempre he pensado y dicho lo mismo, lo que sucede es que quizás antes no me escucharan porque no estaba tan cercano a los medios de comunicación».
«No me votaría nunca»
El gran favorito para ser el próximo presidente tricolor -si acepta candidatearse- agregó que «es necesario que la gente se de cuenta de que hay que sentarse de una vez por todas -con el respeto que debemos tener por los hinchas de fútbol- y hablar con la realidad. No podemos prometer que vamos a ser Campeones de América.
Como hincha, como socio, yo no me votaría nunca: quisiera alguien que me prometa títulos, y yo no lo puedo hacer…
También entiendo que hay nerviosismo, porque se terminan los plazos, pero eso no es mi culpa.
Por suerte podemos estar viviendo estos momentos así, porque Nacional acumula éxitos en los últimos años, y seguramente el gran beneficio que tenemos es que esta encrucijada nos encuentra en un momento de triunfos».
Polémico, por lo menos. Quijotesco, también. Pero lo cierto es que Alarcón tiene muy clara su visión de club, que dista bastante de la actual. Quiere saber si sus pares lo van a acompañar en el reto, pero teniendo claro hacia qué lugar se dirigen. Todo Nacional espera por un sí. *
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