JUDO: PASEYRO ESTUVO A PUNTO DE CONQUISTAR EL BRONCE PARA URUGUAY

¡Que lástima, se escapó por poco!

Parece una infamia pero así lo quiso la suerte. El judoka celeste Alvaro Paseyro estuvo muy cerca de conquistar una medalla de bronce para Uruguay en los Juegos Olímpicos, luego de que pasaran 36 años sin haber subido al podio desde la última vez en el año 1964 en Tokio, cuando el boxeador Washington «Cuerito» Rodríguez obtuvo la última presea para nuestro país.

Estuvo cerca, muy cerca. Una combinación de «llaves» dejaron a Alvaro Paseyro y a todo un país sin la posibilidad de disfrutar de las mieles del triunfo olímpico pero lo que queda en el haber es la conciencia del «se puede».

Victorias rápidas

El judoka celeste debutó contra Duraev de Uzbekistán, ex vice campeón del mundo en la categoría de hasta 81 kilos y la victoria llegó en forma rápida para el uruguayo ya que necesitó solamente de 1´38 para dejarlo fuera de competencia.

Luego, llegó el turno de enfrentarse a Ochirvach de Mongolia a quien también derrotó, esta vez, en menor tiempo porque empleó 1´31 para pasar a una nueva fase.

A medida que avanzaba la competencia, los nervios de quienes estábamos en el estadio no se quedaba atrás. Ni que hablar de Phillipe Boullete, el entrenador frencés que descargaba toda la fuerza en cada combate en el que lograba vencer el uruguayo.

Perdió con el medalla oro

En esos primeros choques, Paseyro fue muy superior. El tercer combate de nuestro compatriota fue contra el japonés Makoto Takimoto y el judoka celeste fue derrotado dentro de los cinco minutos. El desarrollo posterior de las competencias, determinaría que el verdugo de Paseyro sería medalla de oro y se coronaría como mejor del mundo.

Pero en el repechaje, el uruguayo no se amilanó e intentó por todos los medios llegar a definir una medalla. Ese era su objetivo sin lugar a dudas y así lo demostró. A su frente estuvo Krinichev de Kazagistán. La victoria fue para Paseyro y tan sólo le restaba un escollo para acceder al bronce.

No era candidato

Paseyro no estaba entre los candidatos al podio, pero ganó los combates en las series clasificatorias y llegó a las instancias de definición ante el portugués Nuno Delgado, que es uno de los monarcas de Europa, en la categoría hasta 81 kilos.

El rostro del uruguayo decía todo luego de finalizado el combate. No era necesario decir nada, con sólo mirarlo uno notaba la sensación de impotencia que corría por su cuerpo.

Luego de la competencia, el presidente del Comité Olímpico Uruguayo, Julio C. Maglione se mostró muy conforme y satisfecho por la participación de Paseyro y afirmó que «lo que acabamos de ver nos dice que vamos por el buen camino».

Alvaro Paseyro nos hizo vibrar a todos los uruguayos que estábamos en el estadio y cada una de nuestras almas hizo fuerza, empujó y trabó como si estuvieramos nosotros mismos encima del tatamis.

El compatriota, que llegó a estos Juegos Olímpicos desde París, donde reside y entrena, en companía de su técnico el francés Phillipe Boullete, buscaba revancha de la magra performance que había obtenido en los Juegos Panamericanos de Winnipeg el año anterior. Luego de una rebelde lesión en la zona de su columna que lo dejó fuera de competencia durante viarios meses, Paseyro volvió a los entrenamientos con toda la fuerza para ponerse a punto tratando de llegar en las mejores condiciones a los Juegos Olímpicos. Incluso esa misma lesión, no le permitió venir a Montevideo a competir en el Iberoamericano que se llevó a cabo en el mes de noviembre en el Cilindro Municipal. El año pasado Paseyro, ganó un evento muy importante y trascendente como lo es el Open de Inglaterra. Uruguay no gana una medalla olímpica desde 1964, cuando conquistó una de bronce el boxeador Washington Rodríguez, en los Juegos de Tokio.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje