Un poquito de respeto
Hace quince días este equipo de Libertad era ampliamente superior a Nacional, a la vista de muchos. La serie que enfrentaba a ambos por Copa Sudamericana parecía asunto juzgado en favor de los paraguayos, pues la imagen de la buena campaña que cumplieron en la última Copa Libertadores quedó grabada en las retinas, y parecía muy poco probable que un equipo uruguayo pudiera enfrentarse con éxito a uno de los cuatro mejores equipos del continente.
El momento futbolístico de los tricolores en el torneo local parecía reforzar aquella idea de la superioridad guaraní, que no tomaba en cuenta, por ejemplo, la forma en que Nacional quedó eliminado de la pasada Libertadores -también ante el campeón Inter-, cuando el árbitro lo privó de la victoria en Porto Alegre al anularle dos goles convertidos por Vanzini, de los cuales al menos uno era lícito.
Mucho menos se acordaron aquellos pitonisos futboleros que cuando existan futbolistas uruguayos dentro de una cancha de fútbol, jamás la victoria estará asegurada en favor del rival. Un poquito de respeto por esta realidad se olvidaron de tener y la regla volvió a cumplirse, pues aunque el fútbol de nuestro país esté pasando por uno de los momentos más oscuros de su historia, los jugadores ocasionalmemente vestidos de blanco volvieron a dar muestra de su valía.
Desde anoche, seguramente se pueda seguir afirmando que futbolísticamente este equipo de Libertad es superior a Nacional … que maneja mejor la pelota … que dominó de principio a fin del partido, pero habrá que reconocer que convencido de sus limitaciones el equipo tricolor optimizó sus virtudes, ganó en Asunción, ganó en Montevideo, se quedó con la llave y seguirá en la Copa, donde le tocará en suerte medirse ante Boca.
No sobró nada
La tranquilidad que llevaron los tricolores al campo por la victoria obtenida en Asunción duró unos pocos instantes, porque tras el pitazo de Chandía los paraguayos salieron totalmente decididos a llevarse por delante a Nacional; presionaron en todos los sectores, ahogaron al dueño de casa y se pararon con actitud totalmente ofensiva, haciendo pensar que llegaba el primer gol en cualquier momento. Los «bolsos» no encontraban manera de responder: atorados, imprecisos, inconexos, teniendo a Javier Delgado como único elemento que lograba tener algunos aciertos con la pelota.
Nacional fue un manojo de nervios que apenas pudo soportar el aluvión, llegando al área rival recién a los 16 minutos a través de un cabezazo de Vázquez, pero por suerte para sus intereses se toparon con una noche muy poco feliz de los delanteros rivales.
Apenas un par de veces el equipo de Lasarte logró salir del encierro, pero tuvieron el mérito de cerrar los caminos hacia Bava, y además, en uno de sus peores momentos lograron pegar donde más duele, en la red rival, gracias a un sutil toque de Gonzalo Castro y definición de cabeza del panameño Garcés.
El gol le dio aire a Nacional a tal punto que estuvo cerca del segundo enseguida antes de irse al descanso, pero tras la pausa el panorama inicial recobraba fuerzas. Libertad dominó terreno y pelota mientras el dueño de casa cada vez jugaba más atrás y solo atinaba a sacar algún contragolpe. Para colmo, el equipo quedó más atrás todavía cuando Leites entró en lugar de Tejera, pues afuera del campo Marcelo, la pelota no llegaba a los de adelante.
Siempre «El Chori»
Como era lógico, de tanto insistir el conjunto albinegro consiguió el empate en uno de los tantos envíos al área, instalando nerviosismo e incertidumbre en el estadio, pues un solo gol más bastaba para igualar la llave y propiciar los penales.
Libertad seguía siendo una «tromba» con el pelado Guiñazú como abanderado, mientras los tricolores se limitaban a despejar para cualquier lado, contando solamente con las corridas del «Chori» (casi imparable), las ganas que transmitió Alonso cuando ingresó el buen pie de Delgado. Nada más.
Los últimos diez minutos pasaban más lentos que nunca y los paraguayos hacían todos los méritos para el segundo, hasta que en una de las tantas pelotas largas a campo liberteño, Castro le pegó cruzado por arriba del arquero para mandar la pelota al fondo de la red y desatar la locura tricolor. El Parque Central explotó sabiendo que no quedaba tiempo para que la historia se revirtiera, festejando el regreso del hijo pródigo que una vez más dibujaba sonrisas.
El mismo resultado que en Asunción. Sin jugar bien anoche, pero pegando en los momentos justos, para meterse en octavos de final, donde el rival será Boca Juniors.
Otra vez, la historia parece definida de antemano: enfrente estará el bicampeón de la Sudamericana, el nuevo «rey de copas», el que arrasa con sus rivales. Nacional no tiene nada que perder, y otra vez será David contra el Goliath del continente, pero lo que debimos aprender es que nada está perdido antes de jugarse.
Al menos eso es lo que ganó el fútbol uruguayo anoche: un poquito de respeto. *
NACIONAL 2
Jorge Bava (5)
Diego Jaume (5)
Diego Godín (6)
Ignacio Pallas (5)
Sebastián Vázquez (4)
Jorge Britez (4)
Agustín Viana (5)
Javier Delgado (6)
Marcelo Tejera (5)
José Luis Garcés (5)
Gonzalo Castro (6)
DT: Martín Lasarte.
Suplentes: Alexis Viera, Adrián Romero, Diego Perrone, Carlos Juárez.
Cambios: 62′ Daniel Leites (4) por Marcelo Tejera, 67′ Diego Alonso (5) por José Garcés, 74′ Jorge Martínez (-) por Sebastián Vázquez.
LIBERTAD 1
Horacio González (5)
Víctor Cáceres (5)
Pedro Sarabia (5)
Edgar Balbuena (5)
Carlos Bonet (6)
Cristian Riveros (5)
Pablo Guiñazú (6)
Gustavo Morínigo (5)
Nelson Romero (5)
Rodrigo López (4)
Edgar Benítez (4)
DT: Gerardo Martino.
Suplentes: Anthony Silva, Gonzalo Martínez, Ricardo Martínez, Sergio Aquino.
Cambios: 46′ Juan Samudio (4) por Gustavo Morínigo, 68′ Carlos Gamarra (5) por Rodrigo López, 81´ Edgar Robles (-) por Edgar Benítez.
DETALLES
Goles: 35′ José Luis Garcés (N), 65′ Carlos Bonet (L), 85′ Gonzalo Castro (N).
Tarjetas amarillas: 4´ Diego Godín (N), 17´ Sebastián Vázquez (N), 19´ Carlos Bonet (L), 36´ José Luis Garcés (N), 45´ Ignacio Pallas (N), 66´ Víctor Cáceres (L).
Arbitros: Carlos Chandia (5), Pablo Posso y Cristian Julio (Terna de Chile).
Cancha: Parque Central.
Público: 18.000 espectadores.
Partido de ida: Libertad 1 – Nacional 2.
Compartí tu opinión con toda la comunidad