El comunicado oficial del Consejo Ejecutivo

El pasado 18 de julio se reunieron en el Club de Pesca Armonía, 9 clubes que elaboraron en los últimos meses un proyecto de cambios para el fútbol uruguayo, con otros clubes y con los clubes Nacional y Peñarol, los cuales a su vez, se habían puesto de acuerdo en una línea política común.

El objetivo de la reunión fue el de intercambiar ideas para encontrar un consenso que permitiera impulsar un nuevo proyecto de fútbol uruguayo, sobre las bases del que habían elaborado por separado los clubes Nacional y Peñarol por su parte.

Se me planteó en la oportunidad como la persona adecuada para gestionarlo.

El mismo significaba el cambio de sistema de gobierno, con delimitación de las competencias a nivel internacional y nacional. Aclaré que mi presencia era hasta aprobarse la reforma y que, de no ser así, no continuaría en el ejercicio del cargo.

Me consta que al día 20 de julio existía la voluntad de dos tercios de clubes. La prensa deportiva también lo había corroborado y así informaba.

Al mismo tiempo, ese día sucedió un hecho sin antecedentes en la historia del fútbol uruguayo.

La proscripción de mi persona por parte del ministro de Turismo y de Deporte, mediante su intervención directa y personal en diferentes medios de prensa y televisión.

El semanario «Búsqueda» en su página 13 expresó que «El gobierno advierte que sería una pésima señal la reelección de Figueredo».

Transcribiendo expresiones del ministro, entre otras cosas el mismo expresa: «Si tomamos en cuenta el objetivo que incluso nos planteó el Presidente de la República, la continuidad de Figueredo sería una pésima señal internacional».

Posteriormente, en medios televisivos repitió ese y otros conceptos similares.

Con lo cual el señor ministro ha desmentido lo que sostuvo antes, que el gobierno no votaba ni vetaba.

No necesitaba hacerlo. Hace varios meses ante expresiones suyas que manifestaban esbozos indirectos de intervención, en una reunión privada en presencia de testigos calificados, le expresé que si mi presencia era un obstáculo para el relacionamiento de la AUF con el gobierno, me iba en silencio. pero que no aceptaba la interferencia del gobierno, en la Asociación. El ministro dijo que el gobierno no iba a intervenir. Que no votaba ni vetaba; que no era blanco ni negro, que había un camino intermedio, el cual hasta hoy lo desconozco.

En el último Congreso de FIFA celebrado en Munich el pasado 8 de junio se dio aprobación a un informe sobre las relaciones entre las Asociaciones de Fútbol y las autoridades gubernamentales, que estuvo a cargo de autoridades de FIFA conjuntamente con el ministro de Deportes de Gran Bretaña (Richard Caborn) y el Ministro de Deportes de Francia (Jean Lamour).

Expresándose en el mismo: «Los conflictos entre las asociaciones de fútbol y las autoridades gubernamentales suelen generarse por tres razones: las elecciones de los líderes de las asociaciones, las consecuencias de las elecciones políticas en los países en las asociaciones (cambio de mayoría política), la gestión de los recursos, entre otras».

«Estos conflictos perjudican seriamente la tranquilidad, la unidad y la estabilidad indispensables para el diálogo entre los actores del fútbol de una asociación, en detrimento del desarrollo del fútbol».

Por lo expresado, no deseo exponer a la AUF y a sus clubes, a sanciones internacionales por un enfrentamiento con el gobierno, por causa de mi presencia en la presidencia de la AUF.

No quiero enfrentar a los clubes, a presiones o interferencias gubernamentales indebidas, del señor ministro de Turismo y Deporte.

Es mi responsabilidad evitarles problemas,. por lo cual renuncio al cargo como presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol. * 

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