Hay que avisarle

"Si juega el Gaby, voy"

Por Enrique Yanuzzi

Luego de romperla frente a San Lorenzo de Almagro, Pablo Bengoechea sentenció cuando se le preguntó si iría el domingo al Estadio para ver a Uruguay: «Si juega mi amigo, el Gaby Cedrés, seguro que voy». Cambiando algunas palabras, es parecido al aviso publicitario arengando a la gente para que vaya a ver a la celeste.

Justamente Bengoechea, un referente de los últimos 14 años de la Selección: dos goles suyos se transformaron en dos Copas de América.

Yo no voy a caer en la tentación de pedir a Bengoechea para la Selección, menos a veinticuatro horas de jugarnos la vida frente a Ecuador, pero Bengoechea es un jugador de Selección, eso nadie lo puede discutir. Que lo llame o no Passarella, es otro tema. Que lo pida en lo personal o que no lo haga, también lo es, lo que no se polemiza es su condición de Jugador de Selección. Es el mismo caso de Ruben Sosa.

Los jugadores Clase A siempre son de Selección, hasta el último partido, hasta colgar los botines. Están allí, si los necesitan, siempre a la orden. El propio Bengoechea lo ha dicho, y yo lo comparto plenamente: «Si me necesitan estoy a la orden, comprendo que por razones de edad y pensando en el Mundial del 2002, Passarella piense en otros jugadores».

El gran momento del capitán de Peñarol justo se da en una inquietante situación de Uruguay y eso también pesa. Las grandes actuaciones de Bengoechea a nivel internacional, frente al Mineiro en Belho Horizonte y la labor completísima contra San Lorenzo ayudan a pensar en el riverense.

También ayuda la mala ejecución de pelota quieta en los partidos en donde Uruguay debió utilizar esa posibilidad para ganar un partido. Bengoechea en ese sentido es un «profesor».

La otra noche contra San Lorenzo hizo un partido inolvidable.

Además le faltaban los socios del 99, los otros dos que componían el triángulo de fútbol; el Tony Pacheco y el Gaby Cedrés. En esa encrucijada, con toda la responsabilidad de ser el «dueño del cuadro», el riverense hizo todo bien. Pases gol, quites, pierna fuerte y tiros en los palos, tres en total.

Justo 72 horas antes del partido frente a Ecuador; parece cosa de «mandinga», parece hasta hecho a propósito, fue como un aviso, si hay un tiro libre, aquí estoy.

Por eso cuando uno se iba del estadio, llovían los pedidos «a ver si piden al profe», «cuándo lo va a llamar». Era prácticamente un eco, que también vale la pena señalar venía de los hinchas carboneros.

Mañana será la hora de verdad. A las tres de la tarde estarán en la cancha Uruguay y Ecuador y si el Gaby está de titular, en alguna tribuna del Centenario también estará su mejor socio de los últimos tiempos, Pablo Bengoechea.

Espero que sea así. Primero porque entiendo que Cedrés debería ser titular y segundo porque estoy seguro que si Bengoechea está en el Estadio, el Chino clava alguna, por aquello de las ondas positivas.

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