SEGUNDO Y CONSECUTIVO EMPATE TRICOLOR ANTE EQUIPOS VENEZOLANOS

Con el corazón ya no alcanza

Como suele acontecer en los últimos tiempos, las estadísticas de los diferentes equipos uruguayos comienzan a mostrar números negativos en competencias internacionales, hipotecando la histórica supremacía que tenían ante conjuntos de otras tierras, entre ellas la venezolana.

En el caso de Nacional, cedió anoche el segundo empate consecutivo ante equipos caribeños, a los que antes había vencido siempre, en varias ocasiones por goleada. La igualdad ante el tricampeón venezolano se sumó a la que eliminó a los tricolores de la Copa un par de años atrás, el 13 de mayo de 2004, cuando Deportivo Táchira remontó un dos a cero en contra para lograr la clasificación igualando a dos.

Ayer los tricolores regalaron el primer tiempo y apostaron al corazón en la segunda mitad, pero con las ganas no alcanzó para vencer a un equipo que lejos está de ser uno de los benjamines del torneo, ya que viene de arrasar en los torneos locales, ganó de visita en México y posee una solidez increíble a pesar de tener solamente cinco años de vida. El éxito del Unión Maracaibo -que tiene la particularidad de tener una presidenta, anteriormente gerente administrativa del club- radica en haber mantenido la plantilla, en tener un alto poderío económico y una organización digna de admiración.

Los visitantes llegaron a Montevideo con un «equipo completo» fuera del campo para atender todo lo que los futbolistas necesitaran; además de la mencionada presidenta Marylene Huerta, arribaron el vicepresidente Saúl Maldonado (hermano del entrenador) y varios directivos, además de un gerente deportivo, un gerente de logística y una jefa de prensa, además de cuerpo técnico y sanidad. Un ejemplo de organización digno de imitar.

El Parque Central se mostró totalmente repleto justo en el día del primer aniversario de su reinauguración, luciendo nuevamente un campo de juego en perfectas condiciones.

Los tricolores saltaron al campo con la particularidad de que acompañaron a los futbolistas varias mascotas, algo inusual últimamente debido a la prohibición existente en el Estadio Centenario. Varios jugadores ingresaron con sus hijos, entre ellos el panameño José Luis Garcés, que llevó uno en cada brazo. Nacional también presentó una variante en su indumentaria, ya que su camiseta ahora luce el logotipo «Uruguay Natural» en su pecho.

Los mayores silbidos de la noche –repitiendo la historia de un año atrás– fueron para el técnico Martín Lasarte cuando mandó al campo a Andrés Márquez, aunque no por el ingreso del duraznense sino porque el público entendió que de ninguna manera debía salir Garcés.

A pesar de los dos puntos cedidos, un grupo de hinchas se quedaron para expresarle su aliento a los jugadores cuando se retiraban del escenario, expresando su voto de confianza para el encuentro revancha del próximo jueves. *

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