Ecuador tuvo su fiesta, antes, durante y después
Ecuador vivió el partido de ayer como una verdadera fiesta, desde lo previo y hasta su finalización. Los hinchas locales llegaron el estadio Atahualpa de Quito con más de tres horas de anticipación y se retiraron, al menos una hora después de finalizado el encuentro. Noe ra para menos, ¡están en el mundial!
En la espera para que diera inicio el fútbol, los aficionados locales pudieron observar un gran espectáculo, donde diversos grupos musicales cantaron y entretuvieron a los presentes. Incluso un animador incitaba a la gente a alentar a la selección, con entre otros cánticos, el ya y «americanizado» popular: «Si, se puede…».
Tampoco faltaron los paracaidistas quienes luego de lanzarse desde un avión fueron cayendo uno a uno en el centro de la cancha. Dos de ellos llegaron con las banderas de los equipos que se enfrentaban a posteriori, pero lamentablemente no lograron llegar de pie y luego de revolcarse, recién pudieron recobrar la estabilidad.
Uruguay como tiene por costumbre salió a la cancha con sus goleros a realizar el calentamiento, pero a diferencia de otros cotejos, luego se les sumó el resto del plantel, el cual también realizó parte de la entrada calor en el campo de juego.
Durante el partido a pesar de ser muy reconocido en Ecuador por su trabajo con la Liga Universitaria de Quito, Jorge Fossati tuvo que esquivar algunas proyectiles, especialmente naranjas, que les eran arrojadas desde la tribuna. El Dt, no tuvo mayor inconveniente y tan solo se limitó a sacarla de la cancha.
Pero en la cancha también se pudieron apreciar situaciones algo complicadas, cuando en el primer tiempo luego de una falta de Pouso a De la Cruz, se armó una montonera en donde volaron algunos golpes de puño y hubo insultos y empujones entre los jugadores. El juez igualmente no sacó ninguna tarjeta.
Luego de este incidente los que recibieron los proyectiles que le lanzaron los ecuatorianos, eran un grupo de 15 o 20 uruguayos, presentes en el Estadio Atahualpa para presenciar el cotejo. Nuestros compatriotas trataron de repeler la agresión como pudieron y nunca cesaron el aliento al equipo celeste.
Luego de finalizado el cotejo estalló la alegría ecuatoriana por haber conseguido la clasificación al Mundial de Alemania 2006. Los jugadores se abrazaron y fueron ovacionados por el público presente por lo logrado.
Tampoco fue extraño ver el saludo afectuoso de las principales figuras de ambos cuadros con el arbitro brasileño, Marcio Rezende, las cuales se dieron luego de finalizado el cotejo, observándose sonrisas y mucha charla.
Tras la victoria, la explosión de alegria en las calles de Ecuador no se hizo esperar. Largas caravanas de autos y gran cantidad de personas agolpadas en las plazas y calles festejaron con cantos y banderas su segunda clasificación consecutiva al Mundial *
Compartí tu opinión con toda la comunidad