Para los argentinos fue desmedida la reacción brasileña
El caso del futbolista Desábato, que estuvo detenido en Brasil por proferir una ofensa racista contra Grafite, causó un repudio mayoritario en Argentina, aunque a la vez se consideraba desmedida la reacción en la vecina nación.
Mientras la prensa local habló de «vergüenza» y «escándalo deportivo y diplomático», el gobierno argentino intentó bajar los decibeles del episodio al desestimar «una política de discriminación».
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, simpatizante de Quilmes, relativizó la gravedad del episodio al sostener que fueron «expresiones comunes en un estadio cuando hay fricción y semejante nivel de adrenalina» y estimó que se dan «más o menos con la misma característica en todo el mundo».
«Que eso sea tomado como una política de discriminación, nos parece un sueño», dijo el ministro en declaraciones a radio Mitre, al sostener que su club ha tenido en su historia «jugadores de cualquier raza, credo y religión». Sobre la situación de Desábato, el ministro destacó que «la carátula ha sido corregida, pues no es por discriminación, sino que se habla de injurias».
Julio Grondona: «Quizá se exageró un poco»
En tanto el titular de la AFA, Julio Grondona, lo atribuyó a que «el fútbol es muy pasional, quizá se exageró un poco. No es lo mismo putearse en la cancha que en la calle». El dirigente lamentó que se haya tratado de «un hecho desgraciado, que no ocurría hace mucho entre Argentina y Brasil. Para unos es muy grave y para otros no lo es», sentenció el vicepresidente de la FIFA. Desábato fue detenido por la policía acusado de «injurias racistas» tras el partido en que el local Sao Paulo derrotó 3-1 a Quilmes por la Copa Libertadores de América, la noche del miércoles y liberado este viernes mediante el pago de una fianza de 10.000 reales (cerca de 3.900 dólares). Según la denuncia de Grafite, que es de raza negra, Desábato, al final del primer tiempo del partido, le dijo «negro de mierda, metete una banana en el culo».
Alfaro: «Situación fue orquestada con tiempo»
Gustavo Alfaro, entrenador de Quilmes, advirtió que tras el incidente, los integrantes del plantel fueron insultados en São Paulo, donde el equipo esperó la liberación de Desábato para regresar a Buenos Aires.
«No nos dejan salir y cuando alguno se asoma es insultado», dijo el técnico en diálogo desde São Paulo con el estatal Canal 7 de televisión.
El entrenador denunció que la situación que se desató «fue orquestada con tiempo». «Son situaciones que se fueron preparando en forma premeditada y que terminaron con situaciones absurdas, con la detención de un jugador en el medio de la cancha», acusó Alfaro.
Maradona: «Siempre se dijo cualquier barbaridad»
También el ídolo deportivo y ex futbolista Diego Maradona minimizó el episodio y destacó que «se mezcla el deporte con cosas que no tienen nada que ver». «Grafite no es el primero ni el último al que putean (insultan).
Quilmes no puede quedar como el malo de la película porque en una cancha siempre se dijo cualquier barbaridad», agregó el ex capitán de la selección argentina campeona en el Mundial de México-1986, dijo Maradona. *
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