Romero y "O Jota" se fueron ovacionados
Fuera de la cancha el pitazo final de Cardellino fue recibido con enorme alegría, pues Nacional se quedó con los tres puntos de un partido que por momentos estuvo muy complicado, que le permitió quedar en forma solitaria en el primer lugar de la tabla de posiciones. La hinchada tricolor -los pocos que concurrieron ayer- celebraron efusivamente una victoria muy trabajosa, cerrando una semana que terminó siendo productiva luego de un mal comienzo ante Danubio.
La resolución tomada por Martín Lasarte de dejar a varios titulares en Montevideo en lugar de llevarlos a Riobamba terminó siendo efectiva a la luz de ambos resultados y de lo acontecido con Carlos Valdez, quien debió ser sustituido a los veinte minutos de juego, literalmente «fundido».
La presencia del «Hormiga» había estado en duda en algunos momentos, ya que el entrenador esperaba por su recuperación física para definir si lo ubicaba como titular esta tarde. El defensa mostró una buena evolución en las horas previas al cotejo, por lo que el cuerpo técnico decidió su inclusión, pero a poco de comenzar el cotejo se sintió ahogado y algo mareado a consecuencia del esfuerzo realizado en la altura, al que se le agregaban la temperatura y la humedad de la víspera. En zona de vestuarios Valdez comentó que realmente «no podía con las piernas.»
A la media hora de juego debió ser sustituido por Federico Rariz, otro de los protagonistas de la tarde pero por motivos opuestos; el lateral cuyo pase pertenece al Deportivo La Coruña estuvo solamente cuatro minutos dentro de la cancha, pues en ellos cometió dos duras faltas que le valieron sendas tarjetas amarillas y por consiguiente la roja, yéndose expulsado cuando apenas había tocado un par de balones.
Luego de ver lo que pasó con Valdez, cobra una dimensión especial la actuación de Luis Romero, ya que fueron los únicos futbolistas que repitieron como titulares en los dos partidos; mientras el juvenil sufrió ese percance que lo obligó a salir, el delantero demostró una condición física y anímica destacable, luchando una y otra vez cada pelota, hasta ser sustituido promediando la segunda etapa.
La salida del «Beto» Romero generó una enorme ovación por parte de los hinchas, que reconocieron la entrega del «veterano» delantero durante ambos cotejos; el otro jugador que recibió un reconocimiento similar de parte de los seguidores del equipo fue Oscar Javier Morales, factor fundamental en la reacción alba al igual que Gustavo Méndez, dos de los que más partidos llevan con la blusa tricolor de los que jugaron en la víspera.
El otro «héroe» de la tarde resultó ser el zaguero Ignacio Pallas, uno de los hombres pedidos por Lasarte a principios de año, factor clave en la victoria al anotar el primero y el tercer tantos tricolores. Justo ayer que el técnico albo no tuvo a uno de sus «recomendados» Sebastián Vásquez, la tarea de goleador salvador fue heredada por Pallas (que parece haberle ganado la titularidad a Jaume), quien comenzó a responder a sus antecedentes. Vale recordar que Lasarte pidió la contratación del espigado defensor por su importancia en el juego aéreo, destacando que el año pasado había convertido ocho goles con la camiseta de River.
Por el lado de Rentistas, vale destacar que su técnico Carlos Manta no anunció la formación hasta que confirmó Nacional la suya, lo que recién aconteció veinticinco minutos antes de comenzar. Aunque la oncena era previsible, la misma se ratificó casi sobre el inicio del cotejo. La única baja que tenían los «bichos colorados» era la ya conocida de Nicolás García, quien falta hace varios partidos por haber sido operado de ligamentos, restándole aproximadamente un mes más de recuperación.
El equipo del Cerrito de la Victoria logró controlar el trámite del cotejo, se puso en ganancia y todo jugaba a su favor pues incluso el rival quedó con diez jugadores, pero su suerte empezó a cambiar tras un par de jugadas para la polémica, que originaron airados reclamos de sus seguidores; Rentistas reclama posición adelantada de Pallas en el gol del empate (con toda razón) y que no existió penal de Rocco a Gustavo Méndez, apreciación que puede generar diversas opiniones. Vale consignar que existía gran malestar con el arbitraje en el camarín rojo al término del primer tiempo, que se aplacó en parte tras la segunda parte luego de los cinco goles recibidos.
Cuando prácticamente el tiempo de juego estaba cumplido llegó la lotería alba mediante tiro penal de Medina, jugada que además determinó la expulsión del arquero Leonel Rocco por infracción sobre Liguera. El golero -que tuvo un pasaje por Nacional a principios de la década del noventa- debió dejar su buzo y sus guantes a uno de sus compañeros; Sergio Santín tomó la responsabilidad y se paró bajo los caños para enfrentar el tiro penal de Medina.
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