EL LIBRO DEL PICAFLOR

Picaflor, ¿qué tiene para ofrecernos hoy?

– Usted está mal acostumbrado, sólo se conforma con noticias explosivas, quilomberas, no le interesan los hechos de la realidad cotidiana…

Para eso, leo a sus colegas que me dan más de lo mismo.

– Bueno, no agravie gratuitamente. Cada uno se revuelve como puede…Ya que está ansioso, el Troquílido le va a adelantar, por arribita nomás, una bomba que va a detonar en los próximos días, quizás un par de semanas.

Vamo arriba la celeste. Así me gusta.

– Un personaje muy importante del fútbol uruguayo, será denunciado en la Justicia Penal por un problema muy grave. La mano está muy complicada de acuerdo a los datos que le adelantaron al Troquílido: «por favor, no brindes muchos datos porque no queremos avivar giles, pero estamos reuniendo la documentación para presentar la denuncia penal. Vos vas a tener la primicia porque sos el único que te interesas en estos temas que también forman parte de este fútbol uruguayo cada días más corrompido», comentó el informante.

Usted se está transformando en un periodista deportivo, especializado en temas judiciales.

– Es una consecuencia de la degradación, pauperización política, administrativa que padece el fútbol uruguayo. El Picaflor en un fútbol serio, alemán, inglés, francés, se había muerto de hambre hace tiempo. Se hubiere tenido que dedicar a otra especialidad periodística. En el Uruguay, tiene materia prima abundante, permanente, lo que le facilita su trabajo. Todas las semanas, surge un tema que deriva en la justicia, en la DGI, en un organismo del Estado.

¿Qué me dice de la voluntad del nuevo gobierno de inmiscuirse en temas vinculados con el fútbol uruguayo?

– ¡Enhorabuena! Es un tema que los políticos nunca quisieron afrontar por miedo a perder imagen pública. No se han dado cuenta que más imagen pierden con su indiferencia a un tema que tan caro a la sociedad uruguaya. El Estado no puede mirar para el costado cuando las asociaciones civiles que otorga, que no tienen como objetivo el lucro, son utilizadas para operaciones financieras que terminan en pocos bolsillos de empresarios, que luego las someten, las acogotan, para exterminarlas. Un ejemplo de ello, es lo que está pasando entre Paco Casal y el C.A. Peñarol. Ojalá, que el nuevo gobierno le ponga cascabel al gato y actué. No puede ser que un fútbol que en 30 meses vendió al exterior futbolistas por más de 200 millones de dólares, tenga clubes pobres y futbolistas muertos de hambre.

Es inadmisible que los clubes no reaccionen ante esta realidad; ¿no?

– Los clubes son cómplices, en su gran mayoría, de esta situación. Ellos han vendido el cuerpo y el alma. Han vendido su libertad, independencia, a cambio de unos pocos dólares. No se dan cuenta que si hicieran valer sus privilegios constitucionales ( exoneraciones tributarias, por ejemplo) podrían quedarse con una porción mucho más grande de la torta. En fin, esta es una historia complicada que sólo va a revertirse, el día que los clubes modifiquen su actitud y/o que, desde el Estado, se les obligue a cumplir con sus cometidos estatutarios y no se vendan, para que otros lucren a costillas de lo que la sociedad les otorga gratuitamente… El Picaflor, se pone muy contento que el nuevo gobierno, agarre el toro por las astas y le hinque el diente a un tema al cual los gobiernos del pasado, le han dado la espalda. *

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