El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué me dice de la presencia, sorpresiva, de Paco Casal en el Palacio Peñarol ayer de tarde?
-Muy sorpresiva por cierto. Por lo menos, para los periodistas. A Casal lo habían estado tratando de localizar el miércoles de tarde y sus laderos dijeron que estaba en Europa y que por un mes, por lo menos, no regresaba al país. Milagrosamente, reapareció en la víspera en la sede de los Manyas, acompañado por el «Tano» Gutiérrez, que es la «llave» por ahora que tiene para ingresar a Peñarol.
–¿Cómo fue el encuentro con el contador Damiani, después que lo catalogó de mentiroso en la prensa?
-Como dice el Quique Yanuzzi, ¿usted se comió la pastilla? Nooo, el contador Damiani, a través de sus servicios secretos se enteró que iba a ir Paco Casal a la sede y suspendió la reunión de la Comisión Administradora del Palacio, para no verle la cara. No quería darle la chance de compartir el mismo techo.
–¿Quiénes recibieron a Casal?
-El secretario general, José Carlos Domínguez, el contador Juan Fernández Methol (tesorero) y los consejeros Bernardo Lôffler y Víctor Cabrera.
–¿Arreglaron los contratos de Bueno, Bizera y el Cebolla?
-Este tema fue el que menos tiempo se invirtió durante el encuentro… Casal, al retirarse, dijo que había sido una reunión muy amena, cordial, distendida, pero como en el truco: cantó falta e’ envido.
–Cuente, cuente.
-Mire, Casal no hacía media hora que se había retirado del Palacio y El Picaflor ya tenía la información de primera mano. La reunión fue durísima; les pegó con un caño a todos. Cuando el secretario general le planteó por qué no desarmamos el paquete para ver si el negocio sale, Casal le dijo que lo hacía, pero que ahora la oferta era por 7 millones de dólares. «¿Y sabés por qué son siete y no ocho millones?, porque me calenté. Simplemente por eso», dijo Casal en sala…
–Usted es un fenómeno. ¿Cómo se entera de estas cosas?
-Gajes del oficio… A Víctor Cabrera, Paco le adelantó que le quedaban siete meses para seguir en Peñarol porque después de las elecciones, no iba a pisar nunca más la sede. Se ve que el empresario va a postular a algunos amigotes suyos en las elecciones, para poder negociar más cómodamente y seguir haciendo pingües negocios (para él, claro)
–El único que se escapó de las críticas, fue Fernández Methol, ¿no?
-¿Queeé? Paco Casal también le cayó con el código y lo amenazó con ventilar problemas judiciales que, según el empresario, ha tenido el dirigente aurinegro en la vecina orilla y que aquí no habrían trascendido. Le dijo que bajara el discurso, que achicara un poco y no saliera a pegarle porque lo iba a revolcar con su foja de servicios que parece está un poco manchada en la República Argentina.
–¡Qué lo parió!
-Fue una reunión muy dura; todo lo contrario a lo que dijo Paco a la prensa. Además, juéguese todos los boletos que Casal termina firmando los contratos de Bizera, Bueno y el Cebolla Rodríguez, por mucho menos plata de lo que él pretendía en un primer momento.
–¿Por qué?
-Porque ahora su preocupación no son los futbolistas, que según él los trata como esclavos. El ahora, tiene que achicar el paño, tiene que bajar un cambio porque su bravuconada pública de la semana pasada, le costó varios millones de dólares… Paco, es muy caprichoso, orgulloso, vanidoso, pero no masca vidrio.
Ahora necesita de los clubes como aliados para salir del pozo en la DGI. En la medida que se enfrente a ellos, estos van a mostrar las cajas negras y lo van a asar al espiedo, a fuego lento.
–¿Y el contador Damiani qué dice a todo esto?
-El contador, debe de estar gozando, disfrutando de un habano y de un té con hielo como dice él- porque le armó la trampa y Casal, cayó como un chorlito… Por las dudas, el gerente de Peñarol, el contador Rafael Valdez, concurrió ayer de mañana a la DGI y entregó toda la documentación que le habían solicitado al club. ¿A usted le parece que Casal va a seguir diciendo públicamente que Damiani es un mentiroso, que hace 10 años que él aporta el 95% de los ingresos con los que ha funcionado Peñarol, que la isla está llena de náufragos?
–Todos sabemos quiénes son los Reyes Magos,, ¿no?
-¡Por supuesto! Usted tampoco se coma la pastilla; eso déjelo para los periodistas mandaderos. Ellos que hablen, defiendan a su patrón, pero la verdad de la milanesa, la conocerán los uruguayos en pocos meses más. Ese día, se van a enterar de cuál ha sido «la obra» de Casal en la sociedad uruguaya. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad