El libro del Picaflor
Picaflor; ¿qué bomba preparó para hoy ?
– Usted no se imagina el quilombo que se ha armado con la denuncia que presentó El Picaflor, contra Paco Casal, en la Dirección General Impositiva.
– Todos creen que la información que solicitó la DGI a Peñarol, es por el litigio entre Casal y el contador Damiani.
– Los que dicen esto, están payando. No conocen la realidad. El fuego de artificio que generó Paco Casal el pasado jueves, cuando invitó a cinco periodistas de su confianza: el doctor Jorge Da Silveira, Alberto Kesman, Julio Ríos, José Mastandrea y Eduardo Rivas, fue el combustible que produjo la explosión pero el incendio, hacía meses que estaba en llamas. Lo que pasó fue que Casal, aceptó, reconoció a través de documentación que él mismo aportó a los periodistas, su participación en operaciones financieras que están sujetas a impuestas en el Uruguay y que él nunca aportó un mango por ellas. Entonces, la DGI que ya lo está investigando por la denuncia del Troquílido, apuró el tranco como dicen en Rocha, porque el empresario les acortó el camino de parte de la investigación…
– ¿El propio Casal armó su trampa mortal?
– Increíble que un hombre tan capaz, inteligente, intuitivo, exitoso, que amasa una fortuna de más de 200 millones de dólares, que en 1980 andaba de alpargatas rueda y vivía penurias financieras, haya dado un paso en falso que lo dejó en off-side con la DGI. Casal reconoció que los clubes uruguayos le deben 20 millones de dólares. Si usted reconoce públicamente que le ha prestado ese dinero a los clubes, lógicamente debió pagar al fisco el Impuesto al Patrimonio, de acuerdo a lo que indican las normas tributarias del país… Bueno, los inspectores de la DGI con esa afirmación de Casal, sumada a la polémica por otras transferencias que él realizó a través de Peñarol, los pases puente que hizo al exterior a través de Danubio, Defensor Sporting, Nacional, Cerro, Fénix, Juventud de Las Piedras, entre otros, lo ponen al borde de la ejecución. ¿A dónde fueron a parar las centenas de millones de dólares de los pases que concretó Casal en los últimos años si los clubes están fundidos y los futbolistas cobran salarios miserables?
– Esta es la pregunta del millón, Troquílido.
– Millones de dólares le va a costar a Paco Casal, la brabuconada mediática que tuvo con Damiani. El empresario no midió bien la distancia y se olvidó que el contendor es uno de los hombres más ricos del Uruguay, que además de guita tiene mucho poder, que es un peso pesado de verdad. Debe de haber pensado que sacando la boquilla, Damiani se iba a ir al mazo y se terminaba la historia. Grueso error de don Francisco…
– Sinceramente, no logro entender cómo Paco metió tanto la pata. ¿Y los asesores no le abrieron los ojos?
– Si los consultó, no hay dudas que lo hicieron mal… Un dato curioso, todos los documentos que Paco entregó a los periodistas (14 en total) fueron remitidos vía fax, el jueves 17 de febrero, por la tarde, desde el estudio del contador Julio Szafrán que es el profesional que se encarga de la contabilidad de las empresas y negocios de Casal… Cuesta creer que un profesional tan capaz, haya asesorado tan mal al empresario para que diera un paso al abismo.
Pero como no hay mal que por bien no venga, después de este revolcón, Paco Casal, va a comprender que él también, es un simple mortal. *
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