El libro del picaflor
Picaflor, ¿qué tiene para hoy?
El jueves de noche, sesionó el Asamblea General Extraordinaria de la AUF. La prensa volvió a recibir una bofetada de parte del presidente Eugenio Figueredo que prohibió la presencia de los periodistas en la sala.
Pero los periodistas no dijeron nada.
Hay periodistas que no tienen la autoridad moral para criticar. Por ejemplo, un equipo de una radio muy importante, recibió los carnés sin costo por un «acuerdo» entre el presidente de la Segunda División Ovidio Cabal y el comentarista del mismo. ¿Usted cree que un periodista puede actuar con objetividad a la hora de juzgar un hecho si los carnés de libre acceso que tienen sus compañeros y/o dependientes fueron otorgados sin costo? El jueves de noche, una vez más, los periodistas debieron permanecer afuera de la sala porque está claro que pueden ser testigos de la falta de coherencia y credibilidad de los dirigentes y ellos de esta forma cuidan su imagen. Desde que está Figueredo al frente de la AUF, se tapa todo, se encubre todo, se terminó la información para los periodistas, está todo bajo candado. Lo que sale al exterior en materia informativa, no le sirve al Troquílido. Es lo que le conviene a los dirigentes.
¿Por qué no se levantan en rebelión y los periodistas boicotean el sistema?
Porque hay periodistas que están al servicio del poder y ellos permiten este manoseo. Lo que pasó el jueves de noche en la Asociación fue vergonzoso. Escandaloso. Hubo clubes que trabajaron en un proyecto alternativo, lo presentaron como una variante para destrabar la situación y a la hora de votar, se dieron vuelta como una tortuga ninja. El proyecto que ellos mismos habían redactado como alternativa, no fue aprobado por los impulsores del mismo. A esta altura la falta de coherencia es alarmante. ¿Usted cree que la gente puede ir al fútbol con este tipo de mensajes que dan los dirigentes?
Los que han corrido al público de las canchas, son los dirigentes.
Son los principales responsables. No tenga la menor duda de ello. La falta de credibilidad de ellos es la que ha generado la indiferencia de la afición deportiva. Fíjese que se está jugando el Campeonato Uruguayo, falta una rueda y todavía no se sabe cómo será el régimen de descenso y ascenso. El Reglamento del Campeonato Uruguayo establecía que en el 2004 habría tres descensos y tres ascensos, uno de ellos del Interior. De aprobarse el proyecto del Ejecutivo, el que se aprobó en el almuerzo en el Centro de Alto Rendimiento de la Selección, sólo habría un ascenso de la B. El descenso quedaría sin efecto porque los clubes de la «A» que ocupen las últimas posiciones jugarían el año que viene con los ocho de la A que no calificaron. Con esta anarquía política que vive el fútbol uruguayo, usted no puede pretender que la gente apoye a la organización…
Todos los años pasa lo mismo; los campeonatos están por finalizar y no está claro el Reglamento.
Es una vergüenza total. Por eso cuando los dirigentes dicen que no hay una persona capaz de sustituir a Figueredo El Picaflor se alarma. Nunca hubo tanto caos, falta de garantías en las competencias, en los órganos políticos y jurisdiccionales como bajo su administración. Por tanto, todos los dirigentes de los clubes son responsables porque avalan con su voto esta gestión que ha fundido a los clubes y ha hecho millonarios a Paco Casal. *
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