LOS TRICOLORES APENAS PISARON LOS VESTUARIOS DE LA CANCHA DE LIVERPOOL

Nacional "voló" en Belvedere

La visita tricolor al escenario negriazul resultó sumamente fugaz, además de exitosa, debido a que ante la reducida dimensión de los vestuarios de Belvedere, los jugadores albos apenas ingresaron para ponerse y sacarse camisetas y zapatos de fútbol, permaneciendo el menor lapso de tiempo posible en el lugar.

 

Antes del cotejo Nacional llegó a falta de media hora para empezar la brega, pronto para realizar el calentamiento en la antigua cancha de basquetbol negriazul, y después de la victoria rápidamente desandaron el camino, atendiendo en forma rápida los requisitos de los medios de prensa, y volvieron por el túnel a la cancha, cruzando parte de la misma para retirarse por una puerta lateral, donde los aguardaba el ómnibus que los devolvió a Los Céspedes.

 

Además de la alusión al apurado tránsito por el lugar, claro está que la expresión «anduvo volando» puede referir también a la amplitud del triunfo logrado, puesto que últimamente a los visitantes les había costado enormemente vencer por amplio margen a Liverpool (sí lo había hecho Peñarol en su última presencia), tanto en su casa como fuera de ella. En el último año, por ejemplo, se recuerdan dos ajustadísimas victorias tricolores por mínima diferencia: la primera en el Apertura 2003 en el Franzini gracias a un gol de Sebastián Abreu (también de cabeza), otra en Belvedere con un gol de Fernando Machado de penal en la hora, mientras que el último antecedente registraba victoria de Liverpool, tres a dos en Jardines del Hipódromo en la última fecha del Clasificatorio, en el debut de Hugo De León.

 

Antes del cotejo, en tiendas tricolores existía enorme preocupación por la caída en el último cotejo de Tercera División por ocho a cero ante Fénix; luego del encuentro existió un rezongo grande a sus jugadores por parte de Wilmar Cabrera, quien pidió al cuerpo técnico de Primera División a varios jugadores para el compromiso de la víspera. Entre otros, jugaron en el equipo del técnico de Los Cerrillos Ricardo Delgado, Daniel Leites, William Ferreira, Juan Pablo Rodríguez y Juan Albín, que no pudieron superar a los negriazules igualando a cero.

 

En el camarín de Liverpool, mientras tanto, el principal dolor de cabeza previo al partido tuvo que ver con los laterales que jugarían el encuentro, ya que Carlos Barcos no pudo contar con ninguno de sus titulares, Marcelo Silvera –lesionado– ni Gerardo Varela -suspendido. Por el sector zurdo lo resolvió haciendo debutar al brasileño Zé Carlos, mientras los problemas surgieron por derecha, ya que tenía previsto colocar a Juan Tejera, quien tampoco estaba en condiciones, por lo que confió finalmente en el juvenil Carlos Lagos, procedente de Danubio, que cuenta con algunos pasajes por selecciones juveniles celestes.

 

La alineación titular parquense, por su parte, sigue sin sufrir modificaciones en lo que va del Apertura, llegando a su quinto partido consecutivo con los mismos integrantes.

Ayer volvieron al banco Fabián Coelho y Fernando Machado, en tanto Jorge Bava y Gerardo Monge siguen esperando su oportunidad, pues estuvieron entre los suplentes en casi todos los partidos (el artiguense faltó en uno) y aún no fueron convocados por De León para ingresar al campo.

Con el partido ya iniciado ingresó a la zona del palco oficial del escenario un cuarteto que no pudo pasar desapercibido por la mayoría de los presentes, por tratarse en la mayoría de los casos de futbolistas que acapararon la atención de los hinchas en su momento: Mario Barilko, Enrique «Pelado» Peña y Pablo Melo, junto al contratista Pablo Bentancur observaron el partido juntos, mientras algunos metros más atrás lo hizo el hondureño Samuel Caballero.

 

Durante el entretiempo, la hinchada de Nacional mantuvo un duelo muy particular con el golero suplente de Liverpool, Adrián Berbia, quien luego de algunos gritos hostiles en su contra decidió contestar haciendo una seña de tener rayas en su camiseta en clara alusión a su pasado aurinegro. El gesto del «Gallego» desató la ira de la hinchada tricolor que «se lo quería comer», y contestó con todo tipo de insultos la provocación del portero.

La actitud de Berbia molestó bastante también a los hinchas del equipo dueño de casa, alguno de los cuales comentó en el sector del palco oficial, dirigiéndose a un dirigente del club: «Hay que decirle a Berbia que esto es Liverpool, que se deje de cosas raras … esto es Liverpool, si no le gusta que se vaya a hacer señas a Los Aromos.»

 

La molestia de los hinchas tricolores con la institución que dirige José Luis Palma tiene que ver con que califican a los de la Cuchilla como un cuadro muy vinculado con su tradicional adversario, seguramente fruto del pasaje de Julio Ribas por su dirección técnica.

En lo que no repararon los tricolores fue en que -al menos dentro de la cancha- ayer había más ex tricolores que aurinegros en su rival: mientras De Agustini y Gaglianone tienen pasado aurinegro, Mathías González, Angel Gutiérrez y Marcelo Toya vistieron alguna vez la camiseta de Nacional. *

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