RISSO Y ABREU MANTIENEN SU PROMEDIO, DANUBIO EL INVICTO

Costumbres uruguayas

Algunas situaciones curiosas se mezclaron con otras acostumbradas anoche en el cotejo jugado en el Centenario, en un encuentro que en los últimos años se ha transformado en un pequeño clásico de nuestro fútbol.

 

En el marco de esos encuentros Danubio posee una superioridad innegable jugando en su cancha, en Jardines del Hipódromo, pero sin embargo no ha podido repetir logros en el coloso de cemento; con el de ayer corrieron seis partidos sin victorias danubianas en el Centenario, desde la última lograda el 13 de mayo de 2001, cuando venció tres a dos a su rival de anoche.

 

Danubio no gana pero tampoco pierde en los últimos cotejos: con el empate de la víspera llegó a seis encuentros consecutivos sin conocer la victoria, tomando en cuenta los últimos choques del Clasificatorio, el primero de la Sudamericana y los dos del Apertura. Paradójicamente, los albinegros tampoco pierden, ya que alcanzaron diecinueve partidos invictos en el plano local en lo que va del año.

 

Curiosamente también, ambos técnicos repitieron las mismas oncenas que en el partido anterior -algo poco visto en el fútbol uruguayo-; los tricolores incluso repitieron prácticamente el banco de suplentes, donde solamente ingresó Daniel Leites en el lugar de Andrés Aparicio, que pasó a Defensor Sporting.

 

Por el lado de los franjeados, vale recordar que el plantel perdió a dos hombres talentosos, ya que Carlos Grosnile pasó a Fénix y la juvenil promesa Junior Aliberti también fue cedida a préstamo; en cambio, recibirán el aporte en los próximos cotejos del «Porteño» Jorge Artigas, que pidió pase desde el Deportes Tolima de Colombia. El ex cerrense buscaba enrolarse en el Dorados de Culiacán mexicano pero no concretó su incorporación.

 

En materia de indumentaria, resultó llamativa la nueva camiseta de alternativa de Danubio, mayoritariamente negra con franja diagonal blanca, pero con la particularidad de lucir en gran cuadro blanco en la espalda, que permitía visualizar mucho mejor los números rojos. Por parte de los parquenses, el portero floridense Sebastián Viera sorprendió luciendo una visera color azul, para evitar encandilarse con las luces.

 

Los que mantienen su promedio son los goleadores de ambos equipos, Ignacio Risso y Sebastián Abreu, que parecen haber retornado a Montevideo con la pólvora seca; «El Nacho» convirtió su tercer tanto (los únicos de Danubio) en tres encuentros, mientras que el minuano logró el segundo en dos cotejos, manteniendo su envidiable promedio de un gol por partido.

 

Otro de los aspectos que causaron sorpresa y múltiples comentarios fueron los desencuentros entre el árbitro Jorge Larrionda y el primer línea Marcelo Gadea, quien dos veces marcó saque de arco cuando era evidente que debía marcar córner a favor de Nacional, mientras que en el segundo tiempo era claramente saque de meta a favor de los tricolores y Gadea marcó córner favorable a los franjeados: los hinchas de Nacional se lo querían comer.

 

Otra particularidad que se reeditó en el partido de anoche fue el enfrentamiento nuevamente entre padre e hijo defendiendo intereses de ambos equipos. El arquero tricolor, Sebastián Viera, volvió a ser importante con un par de atajadas decisivas, que más de una vez ahogaron el grito de gol de su padre, Mario, ayudante de Gerardo Pelusso en el cuerpo técnico de Danubio. *

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