Hoy un juramento, mañana una traición
Luis Alberto Romero vivió una tarde muy especial. Retornó a los clásicos, aunque esta vez desde la vereda de enfrente ya que vistió la casaca tricolor. Apenas irrumpió en el gramado del Centenario, desde la Tribuna Amsterdam donde se ubicaron los hinchas de Peñarol comenzaron a corear cánticos insultantes hacia el «Lucho» y los mismos se reiterarían a lo largo de la tarde. Como contrapartida los parciales tricolores lo alentaron y corearon su nombre en varias oportunidades.
El partido clásico estuvo acorde al momento por el cuál atraviesa el fútbol uruguayo, un empate sin goles con muy pocas emociones para los 25.000 espectadores que se acercaron al Centenario.
Hacía exactamente 12 años que no se registraba un empate 0 a 0, en el medio se disputaron por diferentes torneos la friolera de 38 partidos.
Horacio Peralta fue partícipe del partido de 3era división y marcó el gol de Nacional en el último minuto de juego ejecutando un penal.
No pudo con su genio y cuando anotó el gol, que de todas formas no alcanzó ya que Peñarol se impuso 2 a 1, le dedicó su anotación a los parciales carboneros ubicados en la Tribuna Amsterdam.
Llamó la atención a todos los dirigentes tricolores presentes en el Palco Oficial la ausencia del presidente de la institución Eduardo Ache y la de su hermano Juan Ache quien oficia como delegado de la institución.
En algunas oportunidades Eduardo Ache siguió los partidos desde la zona de vestuarios, pero ayer no estuvo presente en el Estadio Centenario y este hecho provocó un sinfín de comentarios sobre los motivos que lo llevaron a no concurrir al partido clásico.
El público que llegó al coloso del cemento se puede estimar en algo más de 25.000 espectadores.
Los cálculos previos eran más pesimistas, sobre todo con la venta previa de entradas que fue de 6.500 boletos.
Seguramente el buen estado del tiempo en la tarde de ayer fue una buena excusa para que varios «indecisos» a último momento se plegaran a la fiesta clásica.
Los dirigentes tricolores terminaron muy molestos con el arbitraje de Roberto Silvera. No le perdonan al «Perro» que haya expulsado a Fernando Machado y no haya adoptado la misma resolución con Carlos Bueno quien metió una plancha descalificadora sobre el zaguero tricolor que luego reaccionó y agredió al artiguense.
Como en todo partido clásico muchas personalidades del fútbol se acercan al Palco Oficial y Platea América. Entre los que pudimos divisar, destacamos a Mario Barilko quien en la actualidad trabaja junto al empresario Pablo Bentancur. También hubo presencias extranjeras ya que emisarios del Independiente Medellín de Colombia llegaron al Estadio Centenario con el propósito de observar jugadores.
El partido clásico de 3era división fue arbitrado por Juan Cardellino, quien cumplió una buena labor.
Su padre, el otrora árbitro internacional Juan Daniel Cardellino se recupera satisfactoriamente de una intervención quirúrgica y en breve retornará para cumplir funciones como miembro técnico del Comité de Arbitraje de la Conmebol. *
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