Vergüenza histórica
La gloriosa camiseta celeste enfrenta el peor momento de su existencia en estos días, sumida en la peor racha de resultados desde que cayó en el Estadio Centenario ante Venezuela –a la que muchos catalogaron como «un accidente»– hasta ayer por lo menos. Tres goleadas consecutivas en contra, dos de ellas como local, once goles en contra y solamente uno a favor, y como si fuera poco la peor caída de la historia de nuestra selección.
Hasta ayer parecía algo totalmente perdido en la historia, apenas una excepción en la rica historia del fútbol uruguayo, aquella caída en el recordado Puerto Sajonia, en 1957, ante la selección paraguaya por cinco goles a cero.
Barranquilla fue testigo de la segunda caída por esa cifra de una selección uruguaya, que pasó a ser junto a la registrada hace cuarenta y siete años, la máxima vergüenza del fútbol charrúa, pero además fue –por supuesto– la mayor derrota que sufrimos ante los colombianos, y en un solo encuentro prácticamente recibimos la misma cantidad de goles que habíamos encajado en toda la historia.
Si repasamos además de los datos meramente estadísticos las circunstancias que rodearon a esta caída celeste, debemos convenir que se escribió en la víspera la página más negra de un equipo celeste en encuentros oficiales (junto al seis a uno de Dinamarca en el Mundial de 1986), ya que Uruguay enfrentó a un rival que marchaba último en la competición y que además llegaba sumamente disminuido, ya que no contaba con sus figuras Ramiro Iván Córdoba, Juan Pablo Angel, Freddy «Totono» Grisales, Arnulfo Valentierra y Elkin Murillo.
Anteriormente, jugando por Eliminatorias en tierras colombianas, la peor amargura se remontaba al encuentro del 7 de julio de 1996, cuando intentando clasificar para Francia ´98 Colombia venció por tres a uno. Mientras tanto, la máxima diferencia en favor de los cafeteros se había dado en la Copa América de 1975, en Bogotá, cuando había vencido por tres a cero a los celestes.
Uruguay había recibido en tierras colombianas por la Eliminatorias seis goles en cinco partidos, cifra que prácticamente se duplicó, llegando a once.
Dejando de lado hechos del pasado y volviendo a la historia de «esta» Eliminatoria, vale repasar para resaltar las condiciones en que llegó nuestro rival al juego, que jugando como local Colombia no había ganado todavía, y tan solo sumaba un punto, obtenido ante Argentina. Los cuatro jugadores que nos hicieron goles ayer, hasta ahora no habían anotado en lo que se llevaba disputado del certamen.
También el técnico celeste Jorge Fosatti «se metió» en la historia con el cotejo de ayer; ya lo había hecho en el juego ante Perú cuando por primera vez llevó a Uruguay a perder dos partidos consecutivos en casa por la Eliminatoria, y estableció el peor debut de un técnico con la selección nacional. Ayer, además de la mayor goleada ya reseñada, acrecentó su estadística negativa al frente del equipo.
Aproximadamente media hora antes del comienzo del partido los futbolistas de la selección celeste salieron al terreno de juego para realizar dentro del mismo los ejercicios de calentamiento, algo que se ha tornado habitual en los últimos tiempos en los encuentros de la Eliminatoria.
Luego de un rato «peloteando» para entrar en calor, un buen número de jugadores se abrazaron en círculo en un rincón de la cancha, conversando entre ellos durante varios minutos para darse ánimo. En esa «minicharla» Alvaro Recoba y Alejandro Lembo llevaron la voz cantante con sus compañeros, en momentos que irrumpió en el escenario la banda musical que luego interpretó ambos himnos patrios.
Cuando iban cerca de diez minutos y los locales tuvieron la primera situación de gol, comenzó a vivirse el desconcierto celeste, ya que se suscitaron discusiones entre Pablo García y Alejandro Lembo por una jugada donde quedó un «hueco» en la defensa que pudo ambientar el primer tanto. Después del primer gol rival, los intercambios de palabras entre el zaguero y el volante siguieron, que llevaron a Fosatti a pedirles calma a ambos.
En la opinión pública se instaló ya la polémica acerca de si Fosatti debe seguir en la conducción de Uruguay. ¿Marcará el técnico también otro récord, el de ser el que menos duró al frente de una selección nacional?
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