Se congeló la ilusión del título
Por ANDRES MUNIZ
No es posible llegar al título sin ganar los puntos vitales, aquellos que se juegan contra los rivales directos y que luego adquieren un doble valor por su importancia.
Esta simple idea no fue comprendida por ninguna de las dos escuadras que en la invernal tarde de ayer midieron sus fuerzas a orillas de la bahía montevideana. Donde el albivioleta no supo doblegar a un tímido e inoperante Central Español.
Un encuentro que comenzó siendo el fiel reflejo de la situación climática, ya que desde el arranque se transformó en opaco y poco inspirador. A punto tal fue la similitud que los actores parecieron ver congeladas sus escasas ideas de creación y buen fútbol.
Por un lado los locales no lograban hilvanar un adecuado juego colectivo, ni siquiera correctas triangulaciones que facilitaran la correcta proyección dentro del campo. Unicamente apostaban a las individualidades, como la de Jesús Aguiar, que por momentos se despegaba de su labor defensiva para comandar la iniciativa en el ataque.
En tanto que los diridos por Beethoven Javier agurdaban replegados en su línea de fondo esperando la aparición de un letal contragolpe que plasmara la diferencia en el marcador. Pero este no llegó, por lo cual los hinchas debieron esperar a la segunda mitad expectantes por un inminente cambio táctico que le pusiera color a la gris jornada del Capurro.
Solamente una fugaz acción a los 62 minutos de Sebastián López, quien en un mano a mano con el arquero parlemitano perdió la oportunidad de la apertura, logró interrumpir los continuos bostezos de los hinchas. Pero esta pasajera inspiración que rápidamente sucumbió en las picadas aguas del Río de la Plata nuevamente cedió su espacio a la desprolijidad.
Un resultado que no le sirvió a ninguna de las dos instituciones ya que necesitaban imperiosamente un triunfo que los dejase expectantes de un traspié de los bohemios.
Compartí tu opinión con toda la comunidad