Mario Sasso es el nuevo "malla oro"
El ciclista del Fénix Mario Sasso se convirtió en el nuevo «malla oro» de la Vuelta Ciclista del Uruguay, al concretar una escapada junto a otros cinco pedalistas y llevó a Carlos Silva a ganar la etapa. Sin embargo, lo más trascendente es que este grupo de seis ciclistas sacó más de 10 minutos sobre aproximadamente 55 competidores, que prácticamente quedaron «fuera de carrera». El tramo de ayer unió las ciudades de Piriápolis y Rocha luego de completar un recorrido de 188,8 kilómetros. La primera gran fuga importante la protagonizaron Washington Muñoz del Pinares de Maldonado y Alejandro Acton del Alas Rojas de Santa Lucía, quienes por un largo trecho estuvieron comandando la competencia, llegando a sacar 38» de diferencia. Pero el pelotón reaccionó y lentamente fue acortando distancias hasta alcanzarlos. Pero esto no sería todo lo que pasaría ya que el grupo máximo de competidores se cortó en dos, quedando 19 hombres adelante, entre los que se encontraban todos los candidatos al título, exceptuando al malla oro Luis Martínez del Fénix, que venía en el grupo perseguidor.
Atacó el Alas Rojas
Ya con casi cien kilómetros de competencia se da una fuga importante de la jornada, que fue protagonizada en primera instancia por el defensor del Alas Rojas de Santa Lucía, Néstor Pías. Este hombre, en una veloz arremetida, rápidamente sacó distancias sobre la ruta por lo que pasó a liderar la etapa. Pero no se escaparía solo, ya que desde el pelotón lo alcanzó primero uno de sus compañeros, Hernán Cline y posteriormente lo hizo el defensor del Villa Teresa, Jorge Bravo. Estos tres hombres comenzaron a trabajar en pos de aumentar las diferencias para con el grupo máximo de competidores, que en un primer momento fueron de 35». Posteriormente y gracias al gran trabajo que están efectuando los punteros, esta diferencia subió a 2’05» un guarismo importante que empezó a «despertar» a sus rivales para comenzar a trabajar en pos de alcanzarlos. Los perseguidores estaban encabezados por el Fénix, que rápidamente se puso en campaña para que esta escapada no prosperara. El primero en ser tomado fue Hernán Cline, quien lentamente aflojó su andar hasta ser alcanzado y más tarde abandonó la prueba por problemas físicos. Pías y Bravo no se dieron por vencidos tan fácilmente y siguieron luchando en la delantera por concretar la fuga, pero ésta tendría poca vida, porque algunos kilómetros más tarde fueron tomados.
Seis hombres hacia la meta
A falta de casi 30 kilómetros para la meta se produjo una fuga de seis hombres que rápidamente tomó diferencias en el camino. San Martín y Fernando Antonia, ambos de la Federación Argentina, Richard Mascarañas del Alas Rojas de Santa Lucía, Pedro Prieto del Villa Teresa, Carlos Silva del Cruz del Sur y Mario Sasso del Fénix se hicieron a la ruta y comenzaron a complicar a un pelotón cortado en varias partes sobre la ruta. Los más cercanos perseguidores era un grupo de varios ciclistas que tenía en su comando a Miguel Direnna y Matías Medici del Fénix que cerraron la escalera y comenzaron a pedalear fuerte para darle «caza» a los fugados. Sobre ellos las diferencias aumentaban lentamente y eran importantes. El primer guarismo que marcó esto fue el de 1’11» que preocupó al resto de los ciclistas, pero posteriormente éste aumentó a 1’46» lo que hablaba de lo serio de la escapada, inclusive con el pelotón principal la diferencia alcanzada fue de más de diez minutos. Estos hombres en conjunto llegaron a definir la etapa y en un embalaje muy reñido, Carlos Silva del Cruz del Sur se llevó la victoria sobre Mario Sasso. De esta forma el defensor del Fénix, Mario Sasso se hizo de la «malla oro» de líder (por la diferencia horaria obtenida en el prólogo contrarreloj por equipos), seguido de Carlos Silva. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad