Ni una cosa ni la otra
por Enrique Yannuzzi
Esta película ya la vi. Cada vez que se juega un clásico definitivo, si el resultado no es claro enseguida «arde Troya» y eso es lo que sucede ahora. En lo personal el arbitraje de Bello no me gustó. Bello es un árbitro que tiene una característica especial, observa el partido desde muy lejos. Además en lo referente a la disciplina, con mucha «cancha» generalmente saca los partidos. El pasado domingo Bello se equivocó, cuando no sacaó por lo menos amarilla a Varela. Se equivoca con la complicidad del señor Adolfo Faina, que está pegado a la jugada. Varela va fuerte a la pelota, pero con el pie en plancha, eso por otra parte provoca la falta que sanciona el propio Bello. Si bien es cierto que un juez no debe tener dualidad de criterio, tampoco tiene que utilizar una imaginaria cuenta corriente. En eso acertó el señor Bello cuando expulsó a Marcelo De los Santos, no influyó en su decisión el error anterior, en la roja a Bizera no hay discusión posible. También en la labor de árbitro internacional, están en el debe cuando no sacó una tarjeta amarilla a Oscar J. Morales en el medio de la cancha por sanción a Pacheco y la no expulsión de Bengoechea en la jugada en donde termina viendo la roja Bizera. En lo técnico no hubo errores de Bello, sí en lo disciplinario, en donde el error influyente estuvo en la jugada inicial de Varela sobre Bizera.
Infeliz declaración de Bello
Se equivoca Bello cuando se mete en la vida privada de Pacheco, no está bien que haga presumir que el delantero aurinegro se debe «cuidar». Eso deja entrever que Pacheco no lleva una buena vida y se entra en un terreno complicado. Bello puede declarar lo que quiera del Tony, en el ámbito deportivo, puede llegar a decir que es un discreto jugador, que no está para jugar en la Selección, pero insisto que no está bien que se meta en lo privado de Pacheco. Ya en el tema conocido de Danubio, no estuvo bien Bello cuando se refirió a la convocatoria que tiene el equipo de la franja. Yo creo que también Bello se equivocó en la elección de su vestimenta, el juez debe pasar inadvertido, eso está en la tapa del libro, el domingo desde que entró la terna a la cancha eso no sucedió. El color rosado elegido para los tres, fue lo que provocó la primera gran rechifla en el Centenario.
No a las amenazas
Uno siente asco ante este tipo de reacciones cavernarias y cobardes de amenazar a la familia de Bello. Es una lástima que Bello no tuviese en su teléfono un captor, así se podría saber quién fue el que tuvo el mal gusto de provocar tanta preocupación en el seno familiar del colegiado internacional. Desde aquí nuestra solidaridad con Bello y su familia, se puede discrepar desde diferentes puntos de vista, pero es inaceptable la amenaza anónima y artera.
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