Impostergable
Cada vez que Uruguay juegue de local en este largo recorrido de las eliminatorias mundialistas, será impostergable ganar. No sirve otro resultado. Hoy no es la excepción. Esta tardecita habrá que ganar o ganar. Enfrente estará Chile. Buen equipo, duro rival. Con buenos jugadores, con ausencias grandes, que me hacen pensar que pocas veces Uruguay tuvo una situación favorable tan clara como la de esta tarde.
El señor Daniel Passarella, en esta oportunidad, ha tenido el tiempo que sin duda lo ha beneficiado para armar la escuadra compatriota. No hay excusas. Los jugadores llegaron con tiempo suficiente, los clubes no utilizaron los «locales» en la fecha anterior del Apertura, la gente agotó las entradas, la prensa total ha mantenido un nivel crítico típico del periodismo uruguayo de siempre. En definitiva, sólo falta que el equipo que pensó el señor Passarella interprete el libreto técnico táctico establecido y se logren los tres puntos.
Todo a favor, como no recuerdo en una selección anterior. La gente, el aficionado, el uruguayo de todos los niveles sociales quiere creer en el equipo. Estoy convencido que no exige un gran partido, lo que sí quiere es la victoria, los tres puntos. Este es el gran tema del partido. Manejar la pelota, la cancha, la marca y terminar ganando. No es fácil.
Aquellos que creen que Chile es pan comido, se equivocan rotundamente. Chile es un rival de gran respeto para cualquiera. Tiene dos clases «A» en el frente de ataque, Zamorano y Salas. Estos dos delanteros hay que marcarlos muy bien, no se les puede dejar ni un instante. Además los chilenos cuentan con un habilidoso número diez, Estay, que es figura en el América de México.
Tres atrás
Aparentemente Uruguay jugará con tres zagueros. Marcando al hombre en la zona, Lembo con Salas y Darío Rodríguez con Zamorano. Sobrando por atrás estará Paolo Montero. Si hace esto Uruguay, la función de los volantes será fundamental.
Ojo con el encare de Estay. Cuidado con Estay si busca encarar hacia la posición del libre. Sinceramente no me gusta mucho este sistema cuando se ha trabajado poco con el equipo.
Prefiero la zona. Además por fuera podemos sufrir mucho. De todas formas esta idea de Passarella –¿sí es que existe?– se puede cambiar sobre la marcha.
Lo que sí me parece bien es que Uruguay presione sobre la misma salida del equipo trasandino. Al faltarle el talento de Sierra al equipo de Acosta, la presión lo puede complicar. El tema pasa por saber quiénes son los que van a llevar a cabo la presión. Tengo mis dudas sobre la que puedan ejercer jugadores como Recoba o Fabián O’Neil.
Para esa forma de arrancar el partido, me hubiese gustado ver a Diego Alonso con Darío Silva.
Con los pies sobre la tierra, sabiendo que el partido es bravo me voy para el Estadio. El deseo de victoria lo tenemos todos. En los jugadores como siempre estará la verdad.
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