LOS JUGADORES NO REFINANCIARON Y APARECIO LA PLATA

Villa Española pagó y quedó habilitado para seguir jugando

Villa Española pagó la deuda de U$S 36.000 que mantenía con 10 futbolistas que habían quedado libre en las temporadas 2001 y 2002 y quedó habilitado para proseguir compitiendo en el Torneo Clausura.

Cuando parecía que los dirigentes tenían que bajarle las cortinas al club por la irreductible posición de los futbolistas que no aceptaban ninguna fórmula de refinanciación  el que se quema dos veces con leche, ve la vaca y llora  como por arte de magia, apareció el dinero.

Fue así que próximo a las 18.00 horas, plazo límite para cumplir con la sentencia del Tribunal de Conflictos que condenó a la AUF por haber permitido al club comenzar el Uruguayo sin haber saldado las deudas con los futbolistas libres, llegaron los dirigentes con dos cheques y dinero en efectivo para salvar al club.

Los diez futbolistas acreedores, Sergio Cabral, Víctor Carbone, Richard Eguren, Claudio Martínez, Gustavo Mary, Alvaro Rodríguez, Javier Santos, Juan Souza, Claudio Valdez y Miguel Zárate, ya habían adelantado a las autoridades de la Mutual que no se les molestara más porque no querían generar falsas expectativas a los dirigentes.

«Si no está la plata que no nos llamen porque no refinanciamos», reiteraron los futbolistas que habían sido burlados durante dos años para cobrar lo que legalmente les correspondía.

Ejecutivo, cómplice de la deuda

Para ello, Villa Española contó con la aquiescencia del Consejo Ejecutivo de la AUF que violando el Estatuto del Jugador, en vez de proteger a los protagonistas del deporte, ampararon a los dirigentes que reiteradamente han incumplido con los compromisos financieros con sus futbolistas.

Los U$S 36.000 era el saldo pendiente del premio que los dirigentes acordaron en el 2000 por el ascenso a la Primera División Profesional. Los dirigentes de ese entonces apostaron a la clasificación de Uruguay al Mundial y fueron generosos a la hora de pactar la retribución por el ascenso.

El misterio que rondó la AUF ayer de tarde era cómo en menos de 24 horas, apareció el dinero que los dirigentes habían jurado no disponían para salvar al club. ¿Quién o quiénes fueron los mecenas? La respuesta es lo de menos porque lo importante es que los dirigentes lograron cobrar lo que legítimamente venían reclamando desde hacía dos años.

Para ello fue muy importante la actuación de la Mutual Uruguaya de Futbolers Profesionales que hizo valer sus derechos y logró una histórica sentencia del Tribunal de Conflictos en defensa del Estatuto del Jugador. *

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