El libro del picaflor

 Picaflor, ¿qué menú nos va a ofrendar hoy?

 Un plato calórico para compensar las energías perdidas con los primeros días otoñales…

 Déjese de filosofar y vaya al grano. ¿Qué tiene para contarnos?

 Hay una historia que sigue dando que hablar. ¿Usted recuerda el Libro donde El Picaflor se refirió a la jopeada de U$S 100.000 que le habían hecho a Paco Casal en una transferencia a Europa?

 Â¡Por supuesto! ¿Agarraron al mano larga?

 No empiece a bastardear la información porque el plumífero trabaja con seriedad. La historia sacudió la intimidad del plantel de Nacional, cayó como un misil en Divina Comedia 1521 y tiene a más de uno muy asustado, porque no existe el crimen perfecto. Y si no que se lo pregunten a Al Capone.

 Cuente, cuente.

 Llegaron a la redacción dos cartas referidas al tema. Una de ellas, firmada por Adolfo (C.I: 3.732.021-3) y Marita (C.I: 2.994.456-2) que expresan su malestar con el tratamiento de la información. «Estamos molestos con la publicación que salió en El Picaflor hace unas semanas con respecto a una jopeada a Paco. Creíamos que LA REPUBLICA era un diario plural que no se casaba con nadie. Allí manosearon distintos nombres que nunca fueron aclarados, ensuciando a todo el plantel tricolor y a otras personas vinculadas al ambiente futbolístico. No somos partidarios del Grupo Casal ni de Nacional, simplemente queremos que se aclaren las circunstancias, ya que se han vinculado a varios futbolistas injustamente». Firma: [email protected].

 ¿Qué tiene para responderle a sus lectores?

 Primero que nada, es una opinión muy respetada. El Picaflor no mencionó a nadie, no identificó a los protagonistas porque, la fuente que le pasó el dato le pidió por favor que no lo hiciera. Le bastaba con que el hecho tomara difusión pública para enviarle el mensaje directo al protagonista. Ese era el fin. Quizás hubo lectores que se conformaron con la información y otros como Adolfo y Marita que se sintieron defraudados.

 Es muy difícil conformar a todos los lectores.

 Es imposible pero para que usted vea, El Picaflor va a compartir otra campana que recibió el mismo día (26.3.2003) de Mario ([email protected]) que se identificó como hermano de un jugador de Nacional que dice lo siguiente: «Estas líneas parecerán falta de verdad pero lo que comentaré es totalmente verídico. Soy hermano de un jugador de Nacional y éste me pidió que no diera su nombre por miedo a las represalias que podría tomar un grupo empresarial de nuestro fútbol contra él. Ya hace un par de semanas que se manejó en el ambiente del fútbol, que una transferencia internacional de nuestro medio al fútbol europeo, un integrante del famoso Grupo, se apropió de U$S 100.000. Si este dinero hubiese sido del empresario multimillonario no me molestaría, ya que este sabía del mal currículo de su empleado, pero lo que no puedo silenciar inconscientemente es que esa suma tan grande de dinero pertenece legalmente al jugador transferido, el que fue amenazado por este integrante del Grupo que si comentaba el hecho no jugaría más al fútbol. Además el integrante del Grupo incluyó a otro jugador más del Club Nacional de Fútbol, obligándolo a que le prestara su número de cuenta bancaria para así poder recibir sin sospechas este dinero mal ganado… ¿Hasta cuándo los jugadores profesionales deberán soportar estos aprovechamientos? Algunos empleados o miembros del Grupo se están aprovechando descaradamente de los futbolistas, como en este caso, o acaso debemos olvidarnos que todo el poder económico de este Grupo es gracias a los pobres futbolistas uruguayos».

Como puede observar, la historia sigue dando que hablar. El Picaflor, no va a violar su compromiso y no va a identificar a los protagonistas pero los que están en la cocina del fútbol, ya los tienen fichados porque la información circuló como reguero de pólvora. *

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