Paraguay definió mejor
La selección de Paraguay, dirigida técnicamente por nuestro compatriota Aníbal «Maño» Ruiz, demostró anoche en el Estadio Centenario que, rematando menos al arco rival, se puede igualmente vencer en los partidos cruciales.
De las dieciséis oportunidades en las que los comandados por Jorge Da Silva probaron suerte en la valla custodiada por el cuidapalos albirrojo Anthony Silva, solamente lograron vulnerar al meta con una pelota quieta, la cual fue un penal bien definido por el mediocampista creativo Ruben Olivera.
En las otras quince ocasiones el golero solo contuvo cinco de esos disparos, perdiéndose los diez restantes fuera del marco visitante.
Diferente resultó la puntería del once paraguayo, equipo que probó diez veces. Este concretó sus dos goles en jugadas de buen ritmo, mientras que los ocho tiros restantes fueron cuatro atajados e igual número se desvió de los tres palos custodiados por el arquero celeste Martín Silva.
De los 26 jugadores que pisaron el terreno, Ruben Olivera fue el jugador que más veces probó suerte, disparando siete veces al arco rival. Además del gol realizado tras patear el penal, tres de sus remates fueron atajados e igual número contenidos.
Aquí los «paraguas» mostraron mayor efectividad, pues sus dos goleadores tiraron una vez cada uno, convirtiendo ambos.
Durante el tiempo que duró el desenlace, sólo se vieron tres posiciones adelantadas, entre ellas una bien sancionada a Carlos Valdez en el primer tiempo, quien había logrado vulnerar la defensa «guaraní» con un certero cabezazo, cuando el compromiso estaba 0-0.
Pese a registrarse 26 remates a las dos vallas, ninguno de ellos siquiera rozó uno de los tres parantes.
Ruben Olivera fue quien más golpeó
Los paraguayos, mostraron una vez más su recia marca, aunque no golpearon fuerte ni en demasía, ya que el excelente árbitro argentino Héctor Baldassi le sancionó 19 infracciones contra 16 uruguayas (una de estas fue una mano de Marcelo López).
El jugador que más infracciones cometió fue el volante de creación uruguayo Ruben Olivera, insólito, pues de él se podría esperar que fuese quien más faltas recibiera, por la ubicación que ocupa en el terreno de juego. Olivera «bajó» al zaguero Víctor Mareco en dos oportunidades, y a los mediocampistas Blas López y Edgar Barreto, en una ocasión a cada uno.
En Paraguay, quienes más veces golpearon fueron: los volantes Blas López (a Agustín Viana, Ruben Olivera y Richard Porta) y Jorge Cáceres (dos oportunidades a Ruben Olivera y una a Carlos Diogo), tres veces cada uno.
Cerrando los números, a Ruben Olivera se lo observó una vez más levantando todos los corners y efectuando la mayoría de los tiros libres, los cuales corrieron con diferente suerte. Pese a su bajo rendimiento, la única jugada del gol «charrúa» fue iniciada por él, tras una certera habilitación hacia Marcelo Guerrero, quien recibió la infracción del zaguero Víctor Mareco, el cual le cometió un penal, bien definido por Olivera.
Compartí tu opinión con toda la comunidad