LA GENTE NO ACOMPAÑO AL EQUIPO Y SE RETIRO ANTES DE TERMINAR EL ENCUENTRO

Celeste silbada

POR GERMAN KRASOUSKI Y JULIO CIFUENTES

La convocatoria de la Selección a lo largo del torneo había sido muy buena, pero en el encuentro de ayer la situación varió. Poca gente se hizo presente en el Estadio Centenario para ver a los dirigidos por Jorge da Silva. La amenaza del tiempo y el pésimo rendimiento de los celestes fueron las principales causas de la decisión de la parcialidad para quedarse en sus hogares.

Apenas comenzó el partido, Marcelo Guerrero demostró ser una vez más la principal cuota ofensiva celeste. El activo «Chacho» Porcal, dirigente de Villa Española, se entusiasmó gritando efusivamente a viva voz «bien, Colo» cuando encaró por primera vez.

Jorge da Silva optó por el traje a la hora de salir al terreno de juego para dirigir en todos los encuentros, pero ayer cambió y lo hizo de equipo deportivo. No se sabe si fue por el clima o por cábala, pero si la decisión fue motivada por lo último no dio mucho resultado.

El defensa Carlos Valdez apareció en el segundo tiempo con una muslera blanca en su pierna derecha, que en algún momento hizo temer que se hubiera sentido en esa zona en la primera mitad; sin embargo, sus desplazamientos en el campo no señalaron ningún inconveniente físico.

Unos veinticinco hinchas paraguayos festejaron efusivamente el tanto del empate de su equipo. Estaban ubicados mayoritariamente en el Palco Oficial. Estaban locos de la vida después, cuando consiguieron el segundo tanto en los minutos de adición.

Cuando el partido ya estaba uno a uno, un tibio aliento surgió desde las tribunas hacia la Selección celeste. Faltando diez minutos, el apoyo se hizo un poco más ostensible con el batir de palmas a ritmo de candombe, pero lejos estuvo de contagiar a los muchachos dentro del campo.

El poco público presente comenzó la retirada antes de que Héctor Baldassi diera el pitazo final, más precisamente cuando Angel Martínez logró el segundo tanto paraguayo tras un cúmulo de errores defensivos celestes.

Ruben Olivera llegó desde Italia como la figura del campeonato, por lo que todas las miradas se centraron en él. Ayer el ex Danubio fue el blanco de los insultos de la parcialidad. Al jugador de la Juventus no le salieron las cosas, al igual que en encuentros anteriores, y la gente se lo hizo notar. En esta oportunidad ni siquiera lo salvó el gol de penal, segundo de su cuenta personal en lo que va del torneo.

El de ayer fue el primer partido del Sudamericano de Paraguay en el Estadio Centenario.

Parece que el máximo escenario uruguayo les sentó bien a los dirigidos por Aníbal «Maño» Ruiz, ya que cumplieron con su mejor encuentro del campeonato y se llevaron tres puntos muy importantes que los dejaron con un pie en el mundial de Emiratos Arabes.

El rendimiento de los dirigidos por Jorge da Silva viene en descenso y es difícil encontrar un aspecto positivo en su juego. Uno de éstos es su corrección en cuanto a las infracciones y el juego brusco. Ningún celeste recibió tarjetas rojas a lo largo del campeonato, lo que los posiciona en la punta de la tabla para recibir el premio Fair Play.

Cristian Rodríguez fue la figura celeste en los partidos que tuvo la suerte de jugar. Tras varios días de ausencia debido un golpe en el peroné, el «Cebolla» podrá estar a la orden para el encuentro ante Ecuador.

Nuevamente un equipo paraguayo dirigido por un entrenador compatriota nos amargó la noche: antes le había tocado el turno a Sergio Markarián, mientras ayer fue Aníbal «Maño» Ruiz el «verdugo» de la Selección oriental.

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