Vientos de cambio
Las reuniones de Comisión Directiva «tranquilas» parecen estar prohibidas en la sede de Galicia y Magallanes.
En la jornada de la víspera se vivió otro encuentro «caliente» entre dirigentes, ya que se produjeron varios hechos que llevaron a que, por ejemplo, el presidente de la institución, José Pedro Damiani, se retirara antes de la finalización de la reunión, en una actitud poco común en el titular mirasol. A la salida, el vicepresidente, Julio Luis Sanguinetti, justificó la «huida» atribuyéndola a que debió salir «para realizar otras gestiones».
Pero la verdad de la historia, según informaron a LA REPUBLICA dirigentes que estuvieron presentes, es que se retiró molesto por el clima interno y las reiteradas críticas hacia su persona con relación a diferentes temas.
Según nuestras fuentes, Damiani «en un momento de tensión dijo que se iba; tomó sus cosas y se retiró».
Las consecuencias de la reunión son imprevisibles: las repercusiones recorrerán los pasillos del Palacio Contador Gastón Güelfi durante varios días.
Eguren fue el principal tema de discusión
La reciente incorporación de Sebastián Eguren al Club Nacional de Fútbol cuando ya estaba prácticamente concretada su llegada a Peñarol fue el principal tema de conversación en la reunión de ayer.
Damiani se negó a pagar 100.000 dólares por el préstamo por un año del volante sin consultarlo en Directiva, lo que causó la molestia de los restantes consejeros, especialmente entre los integrantes de la oposición. Estos se lo hicieron saber en la reunión de la jornada, al tiempo que intentarán mantener una reunión con Francisco Casal para aclarar algunos términos.
En cuanto al volante, en las últimas horas se manejó la posibilidad de que pueda producirse una marcha atrás y se incorpore a Peñarol, ya que todavía no firmó contrato con los tricolores.
Opinión dividida
En cuanto a realizar gestiones para traer de vuelta al volante de Wanderers la opinión está dividida en el consejo mirasol.
Esto se debe a que el jugador ya se colocó la camiseta del tradicional rival y tiene un compromiso con Carreño, por lo que se considera que no aceptaría fichar para Peñarol «por dignidad».
Devoto arrepentido
El tema de la posible marcha atrás en el caso Eguren se debe a que Walter Devoto, presidente de Montevideo Wanderers, estaría arrepentido de haber cedido los derechos de Eguren a Nacional.
La explicación es la siguiente, según manifestó un consejero mirasol a LA REPUBLICA: «Devoto está arrepentido de haber elegido a Nacional porque sabe que no va a cobrar un solo peso de los 100.000 dólares. ¿Qué va a recibir? ¿Papeles? Con nosotros sabía que iba a cobrar. Lo que pasa es que tiene que bancar el presupuesto y esa plata iba a ser importante, pero si la cobra. Por otra parte, el jugador que ellos querían era Lugano. Y no se lo van a dar porque lo negociarán al exterior. Para Wanderers hubiera sido mejor negocio cerrar la operación con Peñarol».
Con esto queda claro que, si fuera por Devoto, se daría marcha atrás en la operación. Pero el presidente bohemio, al igual que Eguren con Carreño, tiene un compromiso con su colega tricolor y con Gonzalo Madrid.
Por estos motivos será muy difícil que el volante deje Los Céspedes para pasar a entrenar en Los Aromos. A pesar de todo, el mismo dirigente mencionó que «traer a Eguren sería un gol de media cancha». *
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