La magia se trasladó a Cannes
Tras clasificar a la Copa del Mundo, en la preparación de cara a la máxima cita mundialista Uruguay debió jugar varios partidos amistosos, la mayoría en el ámbito local.
Los resultados no fueron del todo alentadores, pues los juveniles se midieron con nueve equipos de la AUF y perdieron todos los partitos. Sólo vencieron tres veces en esta tierra, frente a conjuntos de OFI.
Pero llegó el primer amistoso internacional. El mismo se jugó en Lima ante la selección de Perú, a la que los celestes habían goleado 3-0 en el Sudamericano. Y nuevamente la victoria fue «charrúa» (2-1).
Ya pensando en una competencia exigente, se logró la intervención por parte de la dirigencia uruguaya en el Torneo de Cannes (Francia), uno de los más prestigiosos a escala mundial.
Como no podía ser de otra forma, los jóvenes estamparon su «chapa» de campeones sudamericanos, coronándose vencedores en tierra gala.
Portugal (1-0), Austria (2-0) y México (0-0) fueron los elencos sorteados en primera fase, quedándose Uruguay con el Grupo B. Tras conseguir esa ubicación, debía enfrentarse con el combinado de Costa Azul, el cual se había quedado con el Grupo A. El 16 de abril llegó la hora de la final y los «charrúas», con diez jugadores –luego de la expulsión de Eduardo Linaris–, se impusieron 1-0, con anotación del «poronguero» Jacinto Baptista. La delegación compatriota estuvo compuesta por Luis Confalonieri (OFI-Artigas), Eduardo Bernatte, Carlos Berrueta y Jorge Seré (Danubio), Jacinto Baptista y Fredy Techera (OFI-Cerro Largo), Juan Bogado (OFI-Flores), Dardo Pérez (Nacional), Nelson Gutiérrez y Ernesto Vargas (Peñarol), Eduardo Linaris, Edgardo López Báez y Daniel Sánchez (River Plate), Sergio González (OFI-San José), Jorge Barrios y Guillermo Vogrincic (Wanderers). Las posiciones finales fueron en el siguiente orden: Uruguay, Costa Azul, Francia, Portugal, Austria, Holanda, Hungría y México. *
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