Gregorio se enojó y está casi afuera de Peñarol
Gregorio Pérez y José Pedro Damiani se reunieron en la casa del presidente, en lo que pudo ser el último encuentro entre ambos ya que desde el punto de vista profesional y humano, finalizada la charla la relación quedó prácticamente cortada.
En cuanto al aspecto profesional, el actual entrenador tiene muy pocas chances de continuar al mando del equipo principal.
La situación tuvo un vuelco fundamental, ya que al comienzo de las gestiones tenía los votos para continuar, lo que con el paso de las horas se fue modificando.
Actualmente se podría decir que la situación es inversa, ya que el responsable de cuatro de los cinco años del quinquenio tendría muy pocos partidarios dentro del Consejo Directivo.
El que sí tiene varios adeptos es Diego Aguirre, que luego del cambio de opiniones mencionado líneas arriba, es el principal candidato para hacerse cargo del equipo principal la próxima temporada.
El motivo del enojo
En cuanto a la relación personal entre el entrenador y el presidente carbonero, sufrió una ruptura a partir de unas declaraciones del contador en un medio radial.
El titular aurinegro mencionó que la institución no estará en condiciones de pagar el monto que percibe Gregorio mensualmente unos U$S 27.000 mensuales y que sólo le pagaría el 20% del mismo en caso que el entrenador acepte quedarse.
Además, hizo referencia a que para el medio tenía un premio muy elevado por lograr el Campeonato Uruguayo.
Esto fue lo que provocó el enojo del entrenador, ya que consideró una falta de respeto hacer pública la suma que percibía por su trabajo.
Incluso visitó a Damiani para aclarar los términos. El encuentro entre ambos estuvo «picado», ya que fueron varios los puntos a resolver.
Si bien el contador no estuvo delicado en ese aspecto, este no fue el único aspecto que molestó al entrenador sino que fue «la gota que rebasó el vaso».
Cabe recordar el famoso dicho: «Si Gregorio quiere a Fajardo que lo pague él», o las constantes trabas que se pusieron en la contratación de jugadores.
También saltan al ruedo las declaraciones del presidente luego de la derrota clásica en el Apertura, cuando se criticó duramente al entrenador por colocar a Martín Rivas como lateral izquierdo.
En esa oportunidad, Damiani dijo: «No voy a hablar del clásico porque puedo ocasionar una renuncia».
Pero la piola no aguantó más y finalmente se quebró con las últimas palabras del contador, por lo que la relación no sólo se quebrará desde el punto de vista profesional, sino también se dañó la relación personal entre ambos, la cual era armoniosa hasta principios del corriente año. Gregorio Pérez está con un pie afuera de Peñarol y Diego Aguirre con uno adentro.
La historia todavía no se resolvió, pero llegará al final dentro de poco tiempo.
El mismo parece que no será feliz para el actual entrenador, no sólo porque no seguiría a cargo del plantel principal sino porque no dejará la institución por la puerta grande como lo hizo en 1998, cuando viajó a la vecina orrilla para dirigir a Gimnasia y Esgrima de La Plata. *
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