Escrito por: Jaime Secco

¿Quieres ser John Malkovich? (Being John Malkovich), de Spike Jonze con guión de Charlie Kaufman, aún sin ser una obra maestra completa, decididamente no pertenece a la corriente general de Hollywood. En realidad, lo que más llama la atención en esta pelÃcula es que Hollywood haya aceptado filmarla.
Probablemente el entusiasmo del propio Malkovich haya facilitado los fondos. El currÃculum del director y el guionista, como observó un colega argentino, en lugar de informar de sus antecedentes, habla de sus proyectos. La pelÃcula podrÃa emparentarse, sólo por su excepcionalidad, con Brazil, de Terry Gilliam. Hay personajes extraños : un titiritero triste (excelente John Cusack), una esposa coleccionista de animales que quiere cambiar de sexo (una irreconocible Cámeron DÃaz), una oficinista inescrupulosa y seductora (la revelación: Catherine Keener en el papel que le valió una nominación a Oscar), un ejecutivo sexómano. Y, claro, John Malkovich en el papel de John Horatio Malkovich, un actor solitario y algo depresivo.
El ambiente no es menos raro –una oficina con techo tan bajo que deben caminar agachados– y lo que sucede, es decididamente raro: una puertita permite entrar en el cerebro de Malkovich.
Lo que comienza como una una revelación metafÃsica, pronto es convertido en negocio de alquiler –sea otro por 15 minutos– por intervención del personaje de Keener.
Sabiamente, el filme no se juega a la filosofÃa –aunque no faltan detalles psicoanalÃticos cuando Malkovich entra en Malkovich–, sino a la comedia de enriedos, con cambio de sexos, amores con cuerpos ajenos, celos, manipulaciones, y un grupo de viejitos esperando una reencarnación, que hacen recordar a los de Cocoon.
El resultado, tiene problemas de dos Ãndoles. Tantos hilos se le disparan al guionista, que al final deja notar lo que le costó zurcirlos para redonderar. El segundo, es que faltó algo del ritmo alocado que el tema exigÃa (el que sà tenÃa Brazil, por ejemplo).
Pero son detalles, al lado del disfrute que el filme derrama.
Kaufman y Jonze están trabajando juntos en un proyecto titulado Human nature.
El tÃtulo, nomás, me gusta.
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