Realidad insuficiente
La historia, una extorsión, es trivial; la relación del ejecutivo y su secretaria es convencional. Condenanza no ama a los managers, pero las escenas de El naufragio no tiene, ni cerca, la virulencia demoledora de Gerardo Romano, que los odia, en Sexo, droga y rock’n roll de Eric Boghosian.
El drama de los adolescentes de los barrios pobres, esos «pájaros malheridos alentando en la intemperie» que menciona la autora no se ve, porque hay en El naufragio más peripecia que drama, más anécdota que ideas. Parecería que la autora quiso dejar hablar a la realidad: pero la forma, que al fin es todo, la da el autor, aunque no quiera hacerlo.
La obra está interpretada con entusiasmo por el infatiglable Washington Sassi, Fernando Rodríguez, Ignacio Duarte, Pablo Soler y Susana Mayer.
El naufragio de María Condenanza, por Teatro para Todos. Con Susana Mayer, Ignacio Duarte, Fernando Rodríguez, Pablo Soler y Washington Sassi. Iluminación y ambientación de Cristina Gallipoli, vestuario de Cristina Cruzado, selección musical y sonido de Jorge Bonelli, dirección de Mary Vázquez. En Teatro de la Asociación Cristiana de Jóvenes.
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