Mineros del arte
La risa de Homero Simpson inunda una pequeña oficina en un tercer piso mientras se enorgullece de trabajar en un negocio que, asegura, tiene el liderazgo mundial en su área, según los comentarios que ha escuchado.
La escena no ocurre en Springfield, donde transcurre la popular serie animada estadounidense, sino en una concurrida avenida en la Ciudad de México donde Humberto Vélez, la voz de Homero Simpson, tiene su propia escuela de doblaje.
«No es inventado por nosotros, no es el exacerbado nacionalismo mexicano, sino que los clientes extranjeros son los que dicen que el doblaje mexicano es el mejor de todo el mundo», dijo Vélez, en una reciente entrevista con Reuters. Y eso «en cualquier idioma, no nada más en castellano», agregó el actor de 47 años de edad.
El doblaje de películas se inventó en la década de 1930 y en la de 1940 creció en México en forma paralela a la «Epoca de Oro» del cine mexicano, coronado por estrellas como María Félix –quien murió a fines de abril–, Dolores del Río, Pedro Infante y Pedro Armendáriz.
Hoy en día en México se realiza un 70 por ciento de los doblajes al español de películas dirigidas a la audiencia latinoamericana. Venezuela, Cuba, Argentina y Chile también destacan en la región por sus doblajes. «En general prefiero las películas subtituladas pero hay algunas, como Shrek, donde el doblaje (mexicano) hizo que la película fuera más divertida», dijo Alberto Martínez, un estudiante universitario. «Me reí mucho».
«A mí me parece que el doblaje en nuestro país es excelente, muchas veces creo que supera el país de origen en donde se produjo la película», comentó Octavio Barreda, profesor en una escuela de periodismo.
Mineros
Unas 1.500 personas, principalmente actores, se dedican a esta profesión en México. «En nuestro país desgraciadamente hay muchísimo índice de analfabetos funcionales, esto es que la persona sí puede leer pero no con la rapidez suficiente para leer un subtítulo», dijo la actriz Marina Huerta, la voz del hijo de Homero, Bart Simpson.
Los primeros actores del doblaje mexicano obtuvieron el calificativo de «mineros del arte» por uno de los primeros actores de doblaje, Sergio Bustamantes. «Nos decían que éramos los ‘mineros del arte’ porque en ese entonces trabajábamos con la película (…) necesitábamos la sala totalmente a oscuras», dijo el director de doblaje Francisco Colmenero. Pero a la técnica a la que recurrieran los estudios de producción, en la década de los años cuarenta, para solucionar el problema de traducción del idioma, no impidió que hasta la fecha los actores tengan jornadas de 15 o más horas de producción al día.
Aunque un actor de doblaje tiene trabajo todos los días y acude a distintos estudios de doblaje para realizar los nuevos llamados, quienes participan del negocio aseguran que los salarios son bajos y les obliga a usar la voz en avisos comerciales. «No hay mucho dinero por ganar (…) se gana cuando son películas importantes», dijo Colmenero, quien es la voz oficial de Disney para el mercado hispano.
Para algunos actores de doblaje, lo ideal es doblar series porque les garantiza trabajo por una temporada. Y agregan que, entre más episodios, mejor. «En este momento México todavía tiene acaparado gran parte del trabajo porque en los otros países no tienen la infraestructura que nosotros tenemos», dijo Huerta.
«Pero eso es simplemente cuestión de tiempo (…) de tiempo el armar la cantidad de salas que tenemos nosotros y de tiempo el preparar la cantidad de gente necesaria para sacar el trabajo», agregó la actriz. *
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