Buscando desesperadamente ser actriz
Aún cuando en la ceremonia de entrega de los emblemáticos Premios Frambuesa (jornada previa a la del Oscar) la designaron la peor actriz del siglo, honor compartido con Sylvester Stallone, Madonna insiste en volver a la pantalla sin importarle las críticas recibidas en su contra.
La cantante ha confesado que «siempre me gustó actuar y siempre me gustó el arte cinematográfico: es más, cuando comencé con todo esto siempre pensaba que iba a ser actriz y finalmente alcancé a tener notoriedad como cantante, algo que no me había imaginado ya que había estudiado actuación y era bailarina».
Lo cierto es que Madonna posee una inmensa popularidad como cantante –algunos observadores la han calificado en su momento como una transgresora, etcétera–, pero de ninguna manera como actriz.
Filmes como Buscando desesperadamente a Susan o la polémica Evita no le han acreditado mundialmente una buena imagen actoral: tal vez su mejor filme a la fecha haya sido la excelente, descarnada Juegos peligrosos del extraordinario cineasta independiente Abel Ferrara, donde Madonna compartió roles protagónicos junto a dos gigantes como Harvey Keitel y James Russo.
Pero la mujer insiste en actuar pese a toda crítica o golpe bajo de los mass-media: «Siento que son más prejuiciosos hacia mí como actriz que como cantante, y bueno, es algo que le ocurre inevitablemente a alguien cuando obtiene mucho suceso en una disciplina. Yo soy sinónimo de canciones y no de persona que se esfuerza por mejorar cada día como actriz». A cuatro años de Evita, Madonna fue convocada por el prestigioso John Schlesinger (el realizador mayor de Perdidos en la noche) para protagonizar The Next Best Thing (La próxima cosa es mejor) y cuya banda sonora ya ha sido lanzada a la venta a nivel local por la discográfica Warner Music.
El largometraje en el que Madonna comparte roles centrales con su amigo Rupert Everett (el excelentísimo actor de Another Country y de la reciente La boda de mi mejor amigo), plantea un conflicto sign of the times: una pareja de amigos, uno de ellos homosexual (Everett), mantienen sexo ocasional y la mujer (Madonna) queda encinta. Deciden tener el hijo, actuar como pareja y criarlo juntos.
Pero el asunto tendrá sus complicaciones mayores cuando el personaje de Madonna, tiempo después, se enamora del personaje que caracteriza Benjamin Pratt y así comienza una suerte de pesadilla por la tenencia de la criatura en tribunales. «Siento que este filme fue nuevamente un deafío para mí. Aunque en realidad todo lo que uno emprende en la vida tiene esa disposición anímica o, al menos, a mí me ocurre con persistencia.
Dedicación, cuidado, no dejar detalle librado al azar ese es el método para seguir andando en este mundo de la industria tanto musical como cinematográfica. Y estar lo más inspirada posible «contundente Madonna, quien ya prepara nuevo disco que todavía no lleva nombre.Mientras tanto se puede disfrutar de la banda sonora de la película de Schlesinger, mientras propiamente el filme se estrenará en las próximas semanas. Madonna ha vuelto y quiere convencer y convercerse de que puede ser una buena actriz. Habrá que ver.
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