Tijeretazo implacable
El llamado de atención se produjo el miércoles 26, cuando un equipo completo del programa conducido por Mario Pergolini desembarcó en el Parlamento uruguayo para cubrir la interpelación que el diputado Roque Arregui realizaría a los ministros Antonio Mercader y Alberto Bensión.
En la ocasión, el inefable diputado forista Ruben Díaz (luego de conceder una entrevista a los periodistas argentinos) despotricó en sala contra la prensa bonaerense por supuestos destratos hacia el país y reclamó la expulsión de los indeseables del edificio legislativo. Díaz aludía al poco amable trato brindado al lacrimógeno incidente protagonizado en la residencia de Olivos por el presidente uruguayo Jorge Batlle.
Salvo su compañero de bancada y soldado sanguinettista Washington Abdala, el resto de la Cámara de Representantes desestimó el planteo de Ruben Díaz y pasó a debatir temas importantes. Pero el malestar en filas coloradas quedó picando y la reacción no se hizo esperar. El domingo siguiente la acostumbrada emisión de CQC por parte de Saeta brilló por su ausencia. En su lugar, Canal 10 prefirió televisar un reciente recital del grupo argentino La Mosca.
Como era de esperar, la impresentable actitud de la televisora uruguaya provocó la inmediata repercusión del otro lado del Río de la Plata. El programa Intrusos, que conduce Jorge Rial y que también importa Canal 10, se despachó a gusto contra Saeta. El martes se emitió una entrevista con Pergolini en la que el conductor acusa a Canal 10 de censurar su programa. Ayer, antes de una pausa comercial, Rial tuvo la gentileza de avisar que el bloque siguiente estaría enteramente dedicado al Uruguay. El anuncio, según dijo, era para que el operador de Canal 10 no perdiera tiempo en cortar las partes alusivas al democrático paisito.
En ese segmento fue que Intrusos emitió las notas realizadas por CQC en el Palacio Legislativo y condenó la acendrada costumbre de las televisoras uruguayas de recurrir a la censura lisa y llana de los programas argentinos que irritan a políticos, empresarios y banqueros orientales. Pero si usted tiene la sana costumbre de no mirar el programa de Rial en las tardes montevideanas se preguntará: ¿y Canal 10 pasó esa parte de Intrusos? Sí, acertó: también lo censuró. Fiel a su vieja tradición, Saeta pegó otro enorme tijeretazo al programa que se emite en diferido en nuestro país y prefirió ahorrar a sus sufridos televidentes ese mal trago.
Antecedentes
Según publicó ayer el diario El Observador, citando fuentes de la dirección del Canal 10, la medida de levantar Caiga Quien Caiga de su programación dominical se debió a «razones de rating». En su lugar, se incluirá en ese horario el nuevo programa conducido por Julián Weich, Sorpresa 2002, que «es mucho más masivo para la familia». «El hecho de que la decisión se haya tomado ahora es una casualidad y no tiene nada que ver lo sucedido en el Parlamento», añadió el informante según la nota. ¿Los programas masivos para la familia se emiten los domingos a las 10 de la noche?, podría preguntarse un observador escéptico.
Este renovado episodio de censura hace que la memoria recuerde aquella doble omisión de Canal 12 con el programa de Mirtha Legrand, cuando la diputada Elisa Carrió se despachó contra los responsables del lavado de dinero sucio argentino en el Uruguay. La omisión fue doble porque el polémico almuerzo fue emitido dos veces y en ambas ocasiones fue censurado. Más atrás también se registra un tenebroso antecedente, cuando los canales decidieron no emitir las piezas de la campaña por el voto verde en las que Sara Méndez hablaba de su hijo Simón Riquelo.
De los canales de televisión uruguayos se podrán cuestionar muchas cosas, pero no se les podrá reprochar la falta de coherencia. *
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