Recuperan 10 cuadros robados a una millonaria en España

Agentes de policía disfrazados de tratantes de arte, mendigos y barrenderos detuvieron a dos hombres y recuperaron varias pinturas valoradas en millones de dólares que pertenecían a una de las mujeres más ricas del mundo.

Esta operación camuflada logró recuperar 10 de las 19 obras robadas de la casa de Madrid de la magnate de la construcción Esther Koplowitz el pasado mes de agosto, en lo que la policía consideró el mayor robo de obras de arte en varias décadas. El botín, en el que había lienzos de Goya y Camille Pizarro, entre otros, estaba valorado en más de 30 millones de euros (29,3 millones de dólares).

«La operación sigue abierta hasta que hayamos recuperado todas las obras perdidas», dijo el jefe de la policía, Juan Cotino, en rueda de prensa ofrecida ayer, tres días después de que la operación rindiera sus frutos.

Disfrazado como agente de un oscuro coleccionista de arte, un policía español atrajo a los sospechosos hacia un lujoso hotel de Madrid con la supuesta intención de comprar la obra de Pieter Brueghel «La tentación de San Antonio». El hotel fue rodeado de grupos de policías disfrazados.

Tan pronto como un agente de la FBI actuando como profesor de arte confirmó la autenticidad del cuatro, los dos sospechosos fueron arrestados. Otras nueve piezas de arte se encontraban en las proximidades, escondidas en el maletero de un automóvil. Los sospechosos habían pensado enseñárselas al agente camuflado después de que se cerrara la primera venta.

La policía dijo que todavía estaban intentando recuperar otras pinturas robadas, incluida «La Caída del Burro», de Goya, y «Guitarra sobre una silla», del cubista Juan Gris. Delincuentes de Colombia y el este de Europa habían manifestado su interés en comprar estas piezas en el mercado negro internacional, según fuentes.

La policía indicó que los dos detenidos, Juan Manuel Candela y Angel Suárez, eran miembros de una conocida pandilla de ladrones. Un tercer hombre, Luis Miguel del Mazo, se entregó a la policía tras las detenciones.

Del Mazo había trabajado como guardia de seguridad en la casa de Koplowitz y permitió a los otros entrar cuando el piso estaba desocupado por remodelación, dijo la policía. Aunque se encontró a Del Mazo atado y golpeado en un armario de la casa, la policía sospechaba desde hace tiempo que era parte de la trama. *

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