Nuevo espacio para la fotografía
En Viejo Palermo, la galería Arte x Arte inauguró su nueva sede en una vieja fábrica de la calle Lavalleja 1062. Estará dedicada a la fotografía, video y arte digital. Es un espacio con una superficie de 1.800 metros cuadrados, con seis salas de exposición distribuidas en cuatro pisos, biblioteca especializada, sala de lectura, laboratorio, bar y auditorio. Luz Castillo, su directora, acuñó el lema «A tiempos difíciles grandes decisiones» y realmente logró con coraje refuncionalizar el lugar de manera admirable. El diseño está basado en las reglas del Feng Shui, el arte de crear lugares energéticos para integrarse adecuadamente con el espacio, según escribe Castillo en el catálogo de la primera muestra. Y recuerda, con acierto, la frase de Borges «no nos une el amor sino el espanto», convencida de que llegó el momento de que los «argentinos tomemos conciencia de que si con el espanto hemos llegado adonde estamos probemos con el amor que tal vez nos depara un final diferente». La coordinación de la galería está a cargo de Roxana Miguel y el montaje de la exposición de los propios artistas.
Cada sala, que se puede acceder por ascensor, tiene su nombre (madera, fuego, tierra). En la planta baja están situados, estratégicamente, dos muestras. La de Marcos López (Santa Fe, 1958), con estudios en la Escuela Internacional de Cine y televisión de San Antonio de los Baños, Cuba, con una interesante trayectoria, y ya conocido por su participación en Políticas de la diferencia en el Malba el año pasado. Aquí exhibe Asado criollo, una fotografía muy celebrada de 3.20 x 1.20 metros, en la que recrea La Ultima Cena en un asado criollo entre amigos. El efecto visual es poderoso y la lectura permite asociaciones varias. Sin embargo es Tomando sol en la terraza, una composición inspirada en varios artistas renacentistas, que deposita su enorme sabiduría conceptual: un deportista descansa semidesnudo, el pene fláccido asomando del calzoncillo (una cita de Maplethorppe), sobre un piso y paredes resquebrajadas de donde surgen yuyos, mientras las botellas de cerveza, cajas de cigarrillos, fósforos, ceniceros y revistas contextualizan socialmente el reposo del deportista. Luis González Palma (Guatemala, 1957) vive en Córdoba y su ciudad natal. Sus fotografías pintadas a mano recogen, con claroscuro barroco, la soledad y tristeza de los rostros indígenas, mientras el argentino Alfonso Castillo incursiona por rostros de esculturas reflejantes, articuladas y divididas, referentes a una especie en extinción, el hombre. Carlos Trilnick (Rosario, 1957) es el más conocido por sus numerosas participaciones y distinciones internacionales. Presenta una videoinstalación performática Por qué pintar un cuadro negro en la que desarrolla en tres pantallas el acto de extender una tela negra entre dos árboles secos. La secuencia va del pleno al vacío en un paisaje desértico de una envolvente poesía. La exposición, la galería y los logros obtenidos son altamente estimulantes. *
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