LA REPUBLICA EN PORTO ALEGRE

La saga de "Oi nois aqui travéiz"

Kelly Goitiño, formada en el «Teatro del Pueblo», cuando todavía el teatro independiente se inspiraba en Romain Rolland, disentía, quizás porque en ella ese espíritu sobrevive airosamente, y encontraba vivo a ese espíritu en «El Galpón», que durante muchos años fue el paradigma del teatro independiente. Después. algunas reflexiones nos cruzaron la mente; pero la tarde en que llegamos a Porto Alegre, en la Plaza de la Alfándega, el espectáculo callejero «A saga de Canudos» del grupo «Oi nois aqui travéiz» redujo todo el recuerdo de la discusión a polvo y ceniza.

Y allí estaban, tan naturalmente al aire libre y a pleno sol, con el fondo misterioso de la Plaza de la Alfándega, tan a sus anchas como peces en el agua, tan entusiastas como espíritus del bosque animando la rutina de la ciudad, Tánia Farías y Paulo Flores. Tánia es la creadora del vestuario, variado y rico de color, textura y forma, que el mismo grupo realiza en sus talleres; Tánia actúa, canta, toca diversos instrumentos, baila, realiza acrobacias. Paulo, uno de los fundadores del grupo, estaba esa tarde impedido de actuar porque se fracturó un pie haciendo tareas de mantenimiento en el nuevo teatro de la Tribu; pero allí estaba, en medio de los espectadores, siempre al lado del grupo.

Luego de los saludos del reencuentro, convinimos con Tánia y Paulo vernos la mañana siguiente en el nuevo teatro de «Oi nois aqui travéiz» en Navegantes, cerca del río Guaiba y del trébol de entrada a Porto Alegre y del Distrito Comercial Navegantes, un shopping en horizontal, cuyas construcciones son todas en planta baja.

El teatro, que es a la vez taller y cuya disposición permite una gran variedad de escenarios, está en un barrio de clase media, con casas de una o dos plantas y veredas arboladas. Era una mañana luminosa y transparente: los días claros de Porto Alegre nada tienen que envidiar a los mejores de Montevideo.

–¿Cuáles son los planes inmediatos del grupo?

Paulo Flores —En un primer aspecto, el próximo marzo 31 se cumple el 25° aniversario del grupo «Oi nois aqui travéiz», que fundé con Julio Zanotta y Rafael Baiao, y se planea la edición de un libro que resumirá la actividad del grupo, el lanzamiento de un disco compacto con las canciones de los espectáculos y de un filme de mediometraje, documental de su historia, con secuencias filmadas de algunas de nuestras obras. El aniversario será un encuentro con los artistas y gente de teatro que influyeron en la creación del grupo y su desarrollo, como Zé Celso Martínez Correa y Judith Malina, la compañera de Julian Beck en el Living Theater. En un segundo aspecto, estrenaremos en noviembre de este año «Kassandra en processo».

–¿Por qué los cambios de lugar del teatro del grupo?

Paulo Flores. –«Oi nois aqui travéiz» se alojaba en el espacio de José do Patrocínio 527, la «Terreira da Tribo», donde presentamos nuestra versión de «La muerte y la doncella» de Ariel Dorfman. El grupo estuvo allí por no menos quince años, y aquel teatro era una referencia a un espacio libertario, con talleres abiertos y gratuitos y lugar de encuentro de artistas marginales. Se intentó conservar esa identidad, y se gestionó que el poder público lo considerase de interés sociocultural, expropiando el predio para cedérnolos en préstamo gratuito; pero pese al gran apoyo popular en el presupuesto participativo de la Prefectura, nada se hizo, y el propietario de la finca nos desalojó. Pasamos luego al galpón de Epatur, en la Travessa do Carmo, donde estrenamos «Máquina Hamlet». La obra señaló, como lo hace la obra de Heiner Müller en otro nivel, la incoherencia de la izquierda en el poder.

–¿En qué condiciones ocupan este nuevo teatro?

Paulo Flores. –No tenemos ningún apoyo estatal ni municipal. Este local es alquilado por nosotros. Eso sí, por la ley de incentivo a las actividades culturales, Brasil Telecom patrocina nuestra escuela de teatro, que hoy tiene 20 alumnos.

–¿Qué me pueden decir del próximo estreno del grupo, «Kassandra en processo»?

Tánia Farias. –«Kasandra en processo» es una creación colectiva que titulamos «en proceso» porque irá transformándose según sea la escena social y el lugar en que se presente. Hay una serie de episodios de «Kassandra» que se van creando, de los cuales no todos aparecerán el día del estreno. Eso demora la puesta a punto de la obra y hace que muchas cosas quedan fuera; en este caso fuimos conservando episodios descartados y según sean las circunstancias podríamos reinsertarlos en la narración.

–¿Cómo surge dentro de este grupo la creación colectiva ?

Tánia Farias —Es una cosa natural. En este caso partimos de la novela de Christa Wolff, «Cassandra». Llegamos a Christa Wolff porque en uno de los festivales «Porto Alegre em Cena», Paulo Flores dio un taller sobre Prometeo, y al finalizar Paulo propuso a algunas personas que participaban seguir el trabajo. Se decidieron por el ciclo troyano y una de las referencias fue la obra de Christa Wolff.

En octubre de 2000 empezó a leerse en conjunto la novela. Luego nos reunimos a menudo para discutir la novela y establecer un guión para trabajar teatralmente; cada uno dijo lo que le sugirió más en la obra, y a través de esas impresiones se elaboró un guión de 100 escenas, que luego se redujo a 23; a esa altura el producto ya es, en parte, del grupo, producto de su apreciación y asimilación. A continuación se divide el grupo en subgrupos que hacen la misma escena y luego cotejan y discuten los resultados. De una manera semejante, cada actor, una vez que se le asigna un papel, debe crear un ritual del personaje. Esa presentación puede agregarse o no a la obra pero es una creación exclusiva del actor que está en contacto directo con el personaje. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje