De Thomas Bernhard a Peter BrooK
En algún momento Alabarse encaró la posibilidad de montar «Only you» de Consuelo de Castro; pero su encuentro con la versión argentina de «Almuerzo en casa de Ludwig.» de Thomas Bernhard fue su reencuentro con las tablas: ese día, en Buenos Aires, supo que habría de poner en escena esa misma obra. Para documentarse y comprender mejor, Luciano leyó todo lo que pudo obtener de Bernhard (la autobiografía, en cinco volúmenes, está publicada en castellano por Anagrama); para la puesta en escena y sus demás proyectos artísticos organizó, con Claudia D’Mutti, Maria Bastos y Luti Pereira, que fueron sus más cercanos colaboradores en la Usina do Gasómetro, cuando dirigía los «Porto Alegre em Cena», su propia productora, «Mais, produçoes artisticas», con sede en Gaspar Martins 476, Floresta, Porto Alegre.
El estreno de «Almuerzo en casa del Sr. Ludwig», con interpretación de Luis Paulo Vasconcelos, Sandra Dani e Ida Celina, ocurrió en el SESC da Esquina, en el 11° Festival de Teatro de Curitiba, donde recibió elogiosas críticas. En «O Estado de Sao Paulo» en su edición del 25 de marzo, Alberto Guzik escribió que «la dirección, firme y cuidadosa de Luciano Alabarse evidencia la universalidad de las ideas del escritor… es imposible no reconocerse en la humanidad herida, feroz y depresiva que ocupa la escena» y que «Si el festival curitibano fuese competitivo, ya habría un formidable concurrente para el premio al mejor actor: Luis Paulo de Vasconcelos». En Porto Alegre la obra se estrenó el 24 de mayo, en la sala del Instituto Goethe, estreno al que fue invitado el crítico de LA REPUBLICA.
Mas no quedan aquí las actividades teatrales de Luciano Alabarse en este año. Su éxito más resonante será el estreno en teatros de San Pablo y Río de Janeiro de la última puesta en escena de la producción del «Centre International. de la Création theátrale/Theatre des Bouffes du Nord», de Peter Brook, «La tragédie de Hamlet», de Shakespeare, versión francesa que se estrenó en Paris en mayo de este año. Luego de largas negociaciones, Alabarse obtuvo el aval del SESC (Servico Social do Comercio) de Sao Paulo y del Instituto Municipal de Arte y Cultura «Rio Arte», de Rio de Janeiro, que patrocinaron la presentación en Brasil de la obra de Brook. «La tragédie de Hamlet», cuya duración es de 2 horas y 25 minutos, se presentará en el teatro del SESC Vila Mariana (608 localidades) de San Pablo del 13 al 16 de junio y en Rio de Janeiro del 20 al 22 en el teatro Carlos Gomes (640 localidades), con precios que van de 10 a 30 Reales (4 a 12 dólares) en San Pablo y 15 Reales (6 dólares) en Río de Janeiro.
En el Instituto Goethe, en un intervalo de la continua supervisión que Luciano mantiene sobre la escenografía de Sylvia Moreira, que es modificada por los actores durante la representación, y la iluminación, tuvimos este diálogo.
–¿Cuáles son tus próximos proyectos como productor y director de teatro?
–Cuando presentamos «Almuerzo en la casa del Sr. Ludwig» en Curitiba, se me sugirió por parte de productores teatrales una trilogía sobre textos de Thomas Bernhard, la que habrá de estrenarse en Curitiba. Esta trilogía estará integrada por «Almuerzo…», «La fuerza de la costumbre» y una tercera obra a determinar.
–¿Qué es lo que más te ha atraído de Thomas Bernhard?
–Me atrae la profunda complejidad dela escritura. Son textos que no se agotan en la primera lectura y son capaces de dar mucho más que lo visible en la superficie. Bernhard presenta como aguas oscuras, quizás turbias, a las que hay que revolver con la mano, pero que dejan ver algo más hondo. Así por ejemplo, los personajes son muy complejos, nada lineales ni monocromáticos, muy integrados con virtudes y defectos que parecen contradecirse. Son más que vivos, desafiantes, profundamente humanos. Aún después de esta puesta en escena estoy lejos de agotar mis descubrimientos. Sé que son seres a quienes es negada la paz del espíritu y la felicidad, lo más doloroso es que buscan la felicidad a tientas, girando en círculos, como si fueran ciegos. Los personajes de Bernhard no se dan por vencidos pero no pueden resolverse, quieren algo a lo que no saben llegar, canalizan sus enormes energías en la nada. Encuentro algo precioso del hombre en estos seres atormentados, que han descendido al fondo del pozo, al abismo sin luz donde comienza la posibilidad de volver.
–¿Qué ves en la obra de la personalidad del autor ?
–Thomas Bernhard tuvo también una vida muy atormentada. fue abandonado por ambos padres. El sería austríaco, pero nació en un barco en Holanda, donde su madre fue a tenerlo para ocultar su nacimiento extramatrimonial. Todo eso le causó una rebelión, una lucha contra los padres y todos los símbolos paternos, la autoridad, la Iglesia Católica y sobre todo Austria, su madre patria, de la que nunca se liberó. En alguna forma crucial y misteriosa, quedó indisolublemente ligado a su pasado y a su nacimiento.
Teme a los médicos, a quienes reprocha haberlo tratado mal (estuvo gravemente enfermo de tuberculosis), sólo admira a su abuelo. Todo este potencial dinámico es vertido en la escritura, donde se enfrenta a sus demonios, encuentra en el arte un punto de equilibrio entre su rebelión y su necesidad de ser amado y comprendido. De sus novelas «Perturbación» es de lo mejor, es la historia de un aristócrata que odia a los padres, deja a la familia y va a vivir en Roma; la trama comienza cuando vuelve de Roma y se entera de que los padres murieron en un accidente, y vuelve a la casa.
–¿Qué experiencia te dejaron los festivales de teatro que dirigiste, «Porto Alegre em Cena»?
–Fue una época muy feliz, inolvidable. Maduré mucho como artista, como persona, conocí mucha gente, grandes artistas, grandes seres humanos y eso es para siempre, recuerdo el período con orgullo. En particular tengo presente el intercambio que se logró con Uruguay y Argentina: creo que en algún momento reasumiré energías de modo que esos contactos no se pierdan y en particular para que mi amada clase de actores uruguayos no deje de venir a Porto Alegre. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad