Libros

Domingo 02 de junio de 2002 | 12:00
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HUGO ACEVEDO

 

El universo en una cáscara de nuez

* “Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito”. Esta aseveración, contenida en el segundo acto de “Hamlet”, el inmortal clásico del dramaturgo británico William Shakespeare, condensa el sentido intrínseco de las ilimitadas fronteras de la imaginación.

 

El legendario príncipe de los célebres monólogos que fingió padecer demencia para vengar la muerte de su asesinado padre, ingresa con este breve discurso en un territorio tan escabroso como apasionante: la capacidad humana de trascender mentalmente más allá de lo meramente visible y sensorial.

Desde épocas inmemoriales, el hombre ha lucubrado intensamente acerca de su origen y su destino. Ese eterno debate, casi siempre dirimido en el terreno dialéctico, estaba –sin dudas– impregnado de fe en las convicciones dominantes en cada tiempo histórico.

Entre el racionalismo y el idealismo en sus expresiones más exacerbadas, siempre existió un territorio intermedio reservado a quienes rechazan el dogma como sustento ideológico o herramienta cognoscitiva de interpretación de la realidad.

Esos individuos se aferraron siempre al beneficio de la duda para intentar avanzar en los intrincados laberintos de la incertidumbre.

De ese sentido crítico nació precisamente la filosofía, que es, aún hoy en pleno siglo XXI, una disciplina insoslayable del conocimiento.

Incluso los grandes científicos de nuestra época admiten que la comprensión humana es limitada cuando se trata de desentrañar enigmas que ni los prodigiosos saltos cualitativos del siglo XX han logrado develar.

En “El universo es una cáscara de nuez”, el brillante físico Stephen Hawking explora osadamente algunas de las más recurrentes incertidumbres humanas, en un tercer milenio en el que la frivolidad ha barrido con la mayoría de los espacios de debate.

El autor, que además de un reconocido científico es un célebre pensador contemporáneo, se interna en los territorios más escabrosos del conocimiento para demostrarnos que el hombre sigue sumido en un cono de sombra en torno a su origen y su destino.

Con un estilo ameno, el científico conduce al lector hasta la frontera misma de la física teórica –donde la realidad supera a la ficción– para explicar los principios que rigen el universo.

En un lenguaje no siempre accesible por la abundancia de términos técnicos, Stephen Hawking se lanza a la audaz aventura de intentar responder numerosas interrogantes que aguardan respuestas hace miles de años.

En los tramos iniciales de esta obra, el famoso físico exhuma la teoría de la relatividad del genial Albert Einstein, que en la primera mitad del siglo pasado revolucionó las concepciones científicas dominantes en la época.

Aunque Hawking valora naturalmente el inapreciable legado del brillante físico alemán a la ciencia moderna, avanza en la confrontación de teorías para la dilucidación de la ecuación espacio-tiempo que aún hoy obsesiona a los pensadores del tercer milenio.

Con explicaciones y abundantes ilustraciones, el autor proyecta las nuevas especulaciones científicas en torno a los previsibles límites del espacio, aludiendo –por ejemplo– a la presunción de una gran explosión inicial como probable origen del universo que habitamos.

Esta hipótesis, alimentada por profusos aportes científicos, establecería naturalmente límites al tiempo, demoliendo consecuentemente las tesis de infinitud temporal que tantas teorías alimentaron en el pasado.

Corroborando que el conocimiento es una materia sin dudas dinámica, el científico parece demostrar que a medida que aumentan las certezas también se amplía el universo de la incertidumbre. Es claro que la ciencia es, en tanto disciplina, un permanente desafío orientado al horizonte del saber.

Demostrando no ser un racionalista puro pese a su formación eminentemente científica, Stephen Hawking insinúa que si hubo un antes y el universo tiene realmente fronteras temporales, quizás haya un principio creador.

No obstante, no sucede lo mismo con el espacio, concepto en el cual la infinitud parece seguir siendo una teoría dominante que ningún conocimiento científico aparentemente puede desterrar.

Hawking aporta múltiples testimonios de sus propias investigaciones, lanzándose a recorrer un osado itinerario de reflexiones en busca de la verdad última: la siempre escurridiza y controvertida Teoría del Todo.

El autor pasea a los lectores entre los poco explorados territorios de la supergravedad, la supersimetría, la teoría cuántica y la denominada teoría M.

También nos introduce en el conocimiento de la teoría de supercuerdas y las b-branas, buscando obsesivamente la clave de algunas verdades aún vedadas al conocimiento humano.

Stephen Hawking combina la teoría general de la relatividad que transformó a Einstein en un icono universal con las concepciones de Richard Feynman, intentando construir una tesis unificadora en torno a todo cuanto sucede en el universo.

La versación del reconocido físico nos acerca al conocimiento de muchos de los nuevos avances científicos contemporáneos, convocándonos a realimentar añosos y siempre inconclusos debates que exceden los parámetros de lo meramente académico.

El autor nos propone compartir una aventura intelectual tan compleja como apasionante a través del tiempo y el espacio.

El lector accede entonces absorto al conocimiento de un universo que excede a lo convencional, en el que partículas, membranas y cuerdas “danzan” en once dimensiones y los agujeros negros se evaporan llevándose consigno sus eternos y siempre inextricables secretos.

Stephen Hawking brinda su particular testimonio sobre las prodigiosas hazañas científicas de nuestro tiempo histórico, aportando abundantes herramientas de reflexión.

Aunque la lectura de esta obra no sea ciertamente una tarea sencilla por su terminología científica, es igualmente una experiencia fascinante que trasciende lo meramente cotidiano, en la medida que desafía nuestra imaginación e intelecto, en un tiempo histórico cada vez más vacío de debate y espíritu crítico. *

(Editorial Planeta)

 

Por si el recuerdo

Estos doce cuentos del extinto cantautor uruguayo Alfredo Zitarrosa permiten al lector un gratificante reencuentro con un auténtico referente de la cultura nacional que ha trascendido al tiempo.

Este libro, que se editó por primera vez en 1988, integra una serie de cuatro volúmenes destinados a rescatar la figura de Zitarrosa en cada una de sus ricas facetas personales, artísticas y profesionales.

En su cuarta reedición, este material resulta un testimonio ineludible para hurgar en el corazón de los sentimientos del inolvidable artista que es un personaje ya definitivamente incorporado al imaginario colectivo uruguayo.

Estos doce cuentos, que integran su último trabajo editado en vida, transitan por múltiples senderos existenciales que recorren desde lo meramente anecdótico a la experiencia personal.

En un breve prólogo, el escritor Eduardo Galeano afirma que en las narraciones contenidas en este volumen, Alfredo Zitarrosa “tiene el coraje de revelar sus adentros”.

En efecto, estas páginas construyen un discurso cargado de intensa emotividad que hablan de fantasmas despiadados y de batallas perdidas.

Este libro nos permite descubrir a un Zitarrosa tan humano como entrañable, que reescribe la poesía de la vida desde una perspectiva que es, simultáneamente, de observador y protagonista.

La reedición de “Por si el recuerdo” constit
uye sin dudas un esfuerzo plausible, que alimenta la permanente evocación de una figura consular de la canción popular uruguaya comprometida con su tiempo histórico. *

(Ediciones de la Banda Oriental)

 

Enhebrando caminos

Seis relatos integran este nuevo libro de la autora uruguaya Alicia Topolanski, que ya brindó un testimonio de su fina sensibilidad con “La trenza de la vida”, su primer libro de cuentos publicado en 1997. Luego, en el año 2000, la autora editó su poemario “Tiempo”.

Este nuevo volumen acude nuevamente a la materia primordial de toda historia humana que es, sin dudas, la vida.

La pluma de la escritora se pasea nuevamente por los territorios de la cotidianidad, siempre poblados de inevitables altibajos, contrastes pero también gratificantes momentos.

Alicia Topolanski describe múltiples situaciones y cuadros humanos, para ilustrar y descubrir los diversos y a menudo azarosos caminos de la vida. En ese contexto, la autora apela intensamente a los sentimientos y las emociones. *

(Edición de la autora)

 

Elementos de epistemología

Este ensayo tiene sus orígenes en los cursos universitarios dictados durante más de dos décadas por su autor, el hoy desaparecido docente de filosofía Alberto Chá Larrieu. El volumen, que tiene un claro propósito pedagógico en la medida que recupera material de la cátedra del educador, analiza la ciencia moderna desde diversos ángulos y su siempre perdurable vínculo con la filosofía y otras disciplinas, con un concepto de conocimiento integrado.

Según el prologista, esta obra contribuye a disipar el desconcierto provocado por muchos descubrimientos de nuevas teorías científicas, arrojando luz sobre algunos debates contemporáneos. *

(Editorial Trilce)

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