FISICO A LA DERIVA

Peripecias de un cubano en Europa

Es el relato de «una vida real» transformada en una novela de aventuras, en la que el autor traslada de su Cuba natal a un emigrante que busca una mejor vida en la Europa de comienzos de los años 90, en el marco de la quiebra de la antigua Unión Soviética y el fin de su imperio comunista.

Pero, Jesús Díaz mantiene tercamente en su narración los pasos de un destino individual en medio de un episodio de gran importancia política, narrando las peripecias marcadas por sucesivas fugas de un joven científico cubano, al que identifica en la obra como Manuel Desdín. Su búsqueda de refugio en un rincón de un continente en crisis no le resulta nada fácil.

Para la editorial y para el propio autor, «Las cuatro fugas de Manuel» es una novela «de aventuras con componentes trágicos, cómicos, historias de amor, de mafias y de cárceles», por la que desfila una impresionante galería de personajes ucranianos, rusos, suecos, iraníes, etíopes, polacos, chilenos y alemanes.

Para la editorial Espasa, esta novela constituye «un lúcido y punzante testimonio del mundo de hoy, marcado a fuego entre la urgencia de la emigración de los desesperados y el cierre policial de las fronteras por parte de los poderosos». Jesús Díaz, 61 años, un autor cubano exiliado en Madrid –donde fundó y dirige la Fundación Encuentro de la Cultura Cubana– retorna a las librerías españolas tras el éxito logrado en 1998 con «Dime algo sobre Cuba» y en el 2000 con «Siberiana».

Su último relato –explica el escritor– nació prácticamente hace nueve años, cuando una noche su hijo Pablo volvió a su casa, en Berlín, con un joven al que acababa de conocer en la calle. Era un estudiante cubano de Física que había logrado excelentes resultados en Ucrania, pero cuya carrera se vio estrepitosamente interrumpida cuando el gobierno cubano lo acusó de «comportamiento político incorrecto».

Al verse impedido de continuar sus estudios, Manuel decidió fugarse a Occidente, logrando su objetivo tras cuatro intentos frustrados y una serie de aventuras que condimentan el relato.

El autor coincidió en Berlín con el verdadero protagonista del relato. «Desde que escuché su historia me quedé fascinado», confiesa hoy Jesús Díaz, «y a cada rato le pedía que me la contara». Fue así, que en febrero del año pasado ambos, autor y personaje, se dieron cita en una playa de Palma de Mallorca para reconstruir la historia de Manuel y convertirla en una novela.

Viajando por la «realidad» de su vida, el protagonista explica en la pluma de Jesús Díaz que todo lo vivido en esa época le parece como «un duro psicoanálisis», sin poder «expresar en palabras» los sufrimientos vividos.

Jesús Díaz encontró las palabras adecuadas que permitieron a la editorial española lanzar esta nueva obra al mercado, que según su autor «tiene algún parentesco kafkiano». Ambientada en 1991, «La cuatro fugas de Manuel» habla de la existencia y la desaparición de los regímenes comunistas esteuropeos, pero también de la emigración, un fenómeno de permanente actualidad, y del problema de la fuga de cerebros. «Hay que pelear, no darse por vencido, eso es la dignidad humana», afirma el escritor, al recordar que el científico español Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) consiguió en 1906 el Nobel de Medicina cuando «lo tenía todo en contra».

«La primera vez que pudo mirar a través de un microscopio moderno en Alemania se echó a llorar, porque en el que usaba él no se veía casi nada», recuerda hoy el escritor cubano al subrayar el «coraje y la tenacidad» necesaria para vivir el exilio, como el protagonista de su novela.

Manuel vive hoy como Jesús en el exilio, aunque al no poder seguir su carrera de físico se gana la «vida real» como informático. *

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