AL FIN UNA ETAPA COMPLETA...

La gran noche de Colombina

A primera hora actuó murga Los Cachila, con un plantel casi en su totalidad debutante en el Carnaval mayor. Llamó la atención pese a la juventud notoria de sus integrantes, la postura de murga tradicional adoptada para abordar el espectáculo.

Esta observación no se refiere únicamente a la formación escénica sino a la estructura misma de la actuación, tanto en los textos como en la manera de cantar y hasta en el abordaje de los solos, pasando por el ritmo.

La actuación de Los Cachila fue de buen nivel, con pasajes de humor y reflexión , sin ampulosidades, sobrios y de buen gusto. El coro, salvo algún pasaje esporádico, resultó bien afinado, por un arreglador como, Fabricio Ramírez, también responsable de los textos, que sacó el mejor provecho de las voces con que contaba, sin forzarlo y rindiendo con corrección.

Los Klaby’s

Singular expectativa generó esta presentación, en particular por la conformación de su elenco, donde destacaban notoriamente, un grupo de parodistas de primer nivel, vinculados en mayor o menor medida, a la historia de dos de los títulos referentes, de la mejor historia de la categoría: Klaper’s y Gaby’s. Gerardo y Daniel Vidal abordaron esta empresa y lograron nuclear entre otros a Miguel Pendota Meneses, Daniel y Carlos Sastre, Ricardo Aulet, Ricardo Gaitán, Edgardo Adinolfi.

Conformaron también el grupo con gente más joven pero también con historia carnavalera destacada, como Juan Campos, bailarín y coreógrafo, Alejandro González, un primer bailarín con formación académica y de excelente nivel, Marcelo Vilariño, Pablo Duarte, José Luis Sellanes y Roberto Romero, un actor también con formación académica, pero con activa participación carnavalera como actor y director.

Difícil con un plantel de este nivel no brindar un espectáculo de calidad y eso fue precisamente, la actuación de Klaby’s. Tuvo libretos de Angela Farías en Moulin Rouge que sirve de pretexto para todo el desarrollo de la actuación y Jack el Destripador, libretada por Fenando Toja.

Hubo muy divertidos pasajes de humor, muchos producto de «mechas» muy oportunamente integradas a los parlamentos o algunas sutilezas bien engarzadas del libreto. Son estos pasajes que generan la mejor respuesta del público, dentro de una primera participación en el concurso de Klaby’s, muy atractiva.

Contó el grupo con una acertada coreografía en forma particular de Alejandro González, sin dudas un gran bailarín. Las actuaciones de Pendota Meneses, Aldo Martínez y Roberto Romero, éste también responsable de la puesta en escena conjuntamente con Alberto Coco Rivero, alcanzan puntos muy altos.

Colombina Ché

A tercera hora tuvimos lo mejor de la jornada. Mucho se había hablado de Colombina durante la previa al teatro de verano y de su excelente propuesta. Lo realizado en la noche del jueves por la murga, fue en definitiva la confirmación de aquellas apreciaciones.

Colombina Ché fue una notable demostración murguera de enorme calidad, apoyada en un elenco sin fisuras, con voces solistas de gran significación y un coro arreglado al mejor estilo de Jorge Velando y que funcionó notablemente, logrando momentos excepcionales.

Eduardo Rigaud, un letrista ya consagrado en el Carnaval, con brillantes antecedentes, propone tal vez el mejor texto de los últimos años, que la murga aborda con gran convicción. Muchísimo humor sin mengua de la crítica, por momentos ácida, incluso a la interna carnavalera, a lo que todos quienes estamos dentro del Carnaval vemos y sentimos, por momentos sutil por momentos descarnada.

La poesía también está presente en forma particular en la despedida, verdaderamente hermosa y muy bien cantada, alcanzando allí el verdadero climax de la murga y con ello el delirio de sus adeptos y del público carnavalero en general, que brindó una cerrada ovación a la murga, cuando descendió del escenario.

Destacar figuras puede resultar injusto, aunque no por capricho los responsables del grupo asignaron a Lidia Chipas, Claudio Rojo y Roberto García los roles principales de la actuación. Lidia pareció como nacida para la murga, por la forma de actuar, por su forma de cantar y en definitiva por su integración al grupo.

Claudio Rojo otra vez llevando adelante sus personaje con solvencia y muchísima simpatía. Roberto García confirmando (si es que para alguien era necesario) ser de los más importantes cupleteros de todo los tiempos. Calidad, sobriedad, capacidad histriónica, para enfrentar sus papeles se aúnan en García, capaz de inducir la risa más estereotipada como de emocionar, casi sin solución de continuidad.

Los Carlitos

En el cierre humoristas Los Carlitos volvió a constituirse en un Bulldozer que aplasta a carcajada limpia, con una vitalidad notable, enganchando situaciones graciosas, gags absolutamente efectivos y que la gente disfruta. Carlitos aplica casi la misma fórmula adoptada en los últimos años, con un plantel que se mantiene, que está amoldado a las mil maravillas al esquema impuesto y que viene dando fructíferos dividendos, que entre otros logros del grupo, ostenta al día de hoy el ser el conjunto de mayor popularidad dentro de la categoría. Por otra parte Carlitos vuelve a presentarse como un equipo, donde todos participan, actúan, cantan y rematan la situaciones reideras. Claro que como es lógico, hay figuras que tanto por su propio peso en la actuación como por los personajes asignados, resultan preponderantes. Carlos Nípoli, es uno de ellos, actuando siempre con una entrega envidiable. Artigas Pérez, Nelson Burgos, son también puntales en la propuesta de Carlitos así como el recientemente incorporado Luis Conti cantando muy bien junto a Sergio Arévalo. *

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