Preposiciones necesarias y prescindibles
Con motivo de la muerte del intendente de Río Negro, Mario Carminatti, hubo unanimidad de expresiones de congoja que el lamentable hecho produjo en todas las tiendas políticas. El presidente de la República no fue una excepción, y fue así que se pudo leer en la prensa lo siguiente:»Ha sido una pérdida enorme para el país, el departamento…»
Me apresuro a perdonar al doctor Batlle porque lo publicado fue una transcripción textual de declaraciones realizadas oralmente, y todos sabemos que cuando uno habla, vacila, balbucea, deja frases truncas, todo lo cual, descontextualizado y convertido en discurso escrito, conspira contra la cabal comprensión del mensaje. Obviamente, me estoy refiriendo a la omisión de la preposición para: «Ha sido una pérdida enorme para el país, para el departamento», es lo que se debería haber escrito aunque el doctor Batlle lo haya omitido.
Muy a menudo se presentan situaciones como esta, en que dudamos si repetir o no la preposición. En principio soy partidario –a riesgo de parecer repetitivo– de no omitir la preposición, aunque reconozco que hay casos en que no es necesario. Pero vayamos a ejemplos para que se entienda de qué estoy hablando.
Si digo ‘Los presidentes de Brasil, Paraguay y Argentina criticaron el acuerdo’, todos entienden que hablo de Henrique Cardoso, González Macchi y Duhalde, sin necesidad de anteponer la preposición de antes de Paraguay y Argentina. Del mismo modo en el enunciado ‘Este regalo es para Juan, Pedro y María’, sería un exceso repetir la preposición para.
Obsérvese, en cambio, el siguiente: ‘Las críticas provenientes de sectores empresariales y el movimiento sindical provocaron la renuncia del ministro’ (Ojalá). Tal como está redactado se puede interpretar que el movimiento sindical provocó la renuncia del ministro, cuando lo lógico es que fueron las críticas provenientes del movimiento sindical las que, unidas a las emanadas de sectores empresariales, provocaron la caída del ministro, por lo que lo correcto es ‘Las críticas provenientes de sectores empresariales y del movimiento sindical’.
Pero hay casos en los que la presencia o la ausencia de una preposición puede llegar a producir enunciados diferentes. Si digo ‘Estaban los padres de Juan y Diego’, debo entender que Juan y Diego son hermanos. Si por el contrario, Juan y Diego no son hermanos, deberé decir ‘Los padres de Juan y de Diego’ o, mejor aun, ‘Los padres de Juan y los de Diego’. Y finalmente, hay casos en que la preposición resulta irrelevante, por lo que queda librado al gusto del redactor reiterarla o no: ‘Baldomir contaba con la oposición de los colorados conservadores y el Herrerismo’ es tan correcto como ‘Baldomir contaba con la oposición de los colorados conservadores y del Herrerismo’.
–Con lo que yo espero no contar es con su oposición a que nos tomemos otra…
–¡Qué lo parió! *
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